Al borde del mar
bajo un cielo de marfil
y la luz del día
se estremece con su añil.
El cielo refleja
la tristeza que hay en mí,
un espejo ingrato
de lo que sucede aquí.
¿Dónde estará
nuestra ilusión?
¿Dónde estará
nuestra canción?
Esta gente crédula
se agobia una vez más:
han soñado tanto
que no saben qué soñar.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
La TV resalta
la necesidad moral
y el que cuenta el cuento
tiene cara de amoral.
La razón se angustia,
se han montado a la verdad.
Vuelo con los niños
que otra vez cruzan el mar.
Diez jóvenes mueren
en un barrio marginal.
Llueven hipodérmicas
para poder soñar.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
Ya no hay más palabras,
queda poco por hablar;
el invierno arrecia
y no hay más nada que quemar.
Alguien canta un tema
por Mandela en buen inglés
y yo trato en vano
de encontrar algo de fe.
Pongo lo que tengo
para dar algo de sol,
pero siento el alma
como un cielo de cartón.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
Y yo estoy
llorando al borde del mar.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.