Quisiera escrebirte (o Quisiera escribirte)
pero tengo pena,
porque sé que un pobre papel borronea’o
no hay tener la juerza (2)
de hacer que se dueble
tu capricho ’e fierro
o hacer que se ruempa.
Quisiera escrebirte
que te quiero mucho,
que sé que sos buena,
que te he soña’o mía,
que me hey sentí’o tuyo
pa’ la vida entera.
Quisiera escrebirte,
la mano me tiembla,
y por la ventana de mis ojos mansos
se salen pa’ juera
como disparando
del fuego ’e mi sangre
lágrimas que queman.
Quisiera escrebirte,
pero tengo pena
de largarla a solas
con sus arrebatos
y con sus tristezas
a esta carta mía,
pedacito ’e mi alma,
que golpee en tu puerta.
Quisiera escrebirte,
pero me asujetan
la garra ’e la pena y una voz del viento,
dispacio me sueplan:
«No mandís la carta
que si la reciben
es para reírse de ella.
No mandís la carta
que si se dan cuenta
que va en esa carta
un pedazo ’e tu alma
llorando de pena,
la dejan que siga,
que siga golpeando la puerta».
Versión de Néstor Feria.
Los Olimareños cambian el lenguaje «gauchesco» de Feria, diciendo «escribirte», «fuerza, «doble», «rompa», «he sentido», «mandes», «sopla» etc. En las dos últimas estrofas cambian a singular la contrayente, diciendo: «asujeta», «sopla», «da cuenta», «la deja».
(1936)
Canción
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
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