Príncep d'Antracita
esperava un Príncep Blau,
que em despertés dels meus somnis
i em dugués al seu palau.
I ara que m'he fet grandeta
el príncep s'ha emmascarat:
és l'amo de No-T'hi-Fixis,
una empresa vora el Txad.
M'hi durà en avioneta,
folrada amb pell de lleó.
Jo que sóc aventurera,
no li puc pas dir que no.
I es que és negre, negre, negre
aquest príncep que era tan blau,
i de tan negre, tan negre,
no té cavall ni té palau.
Es veu que té camps de canya,
ous d'estruç, sacs de brillants,
i fins, com deia el gran poeta,
un ramadet d'elefants.
Jo ben enamorada
li canto aquesta cançó
al Príncep meu d'Avioneta
que és negre com el carbó.
Visca la Moreneta de Montserrat!
Vine, Príncep d'Antracita
i senyor de Qui-Sap-On,
vine als meus forts braços de boa,
que em vull menjar tot el món
i mentre el vaig paint, tu gronxa'm
-com el vent a l'herba dels camps-
Oh, príncep de la Canya Dolça,
al ritme dels teus tam-tams.
I es que és negre, negre, negre,
aquest príncep que era tan blau,
i de tan negre, tan negre, vull que sigui meu...
Príncep d'antracita negre i blau.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.