Mala hora
mi vida perdida,
mi encarnada espina,
mi pluma, mi esfera,
mi presidio otrora
por verte dormida
quemando a mi vera
en agua malditas
mi barca se escora
con mi calavera;
malhaya aquel día,
mi ama, mi señora;
atarme a tus ojos
a primera vista,
a tu boca de arista
tan devastadora,
cabeza en mi lista
de toda demora,
ojalá estuviera
en mis manos ahora,
hacer que no fueras,
lograr que no existas
en mi pobre historia
desde que tu estampa
arreció en tormenta
que dura y no escampa,
y un sol que saliera
como de amatista
y a tu garra experta
borrar toda pista
pa’ que te perdieras
antes de la aurora,
y en muy buena hora
ya fuera otro día.
Mala hora,
mi vida perdida, (Ay, mi dulzura)
mi encarnada espina, (mano de hiedra,)
mi pluma, mi esfera,
mi presidio otrora (mi agua de luna,)
por verte dormida
quemando a mi vera (fuego)
en agua malditas
mi barca se escora (de piedra estelar.)
con mi calavera; (Si)
malhaya aquel día, (me escucharas)
mi ama, mi señora; (donde)
atarme a tus ojos (estuvieras)
a primera vista, (y una)
a tu boca de arista (palabra)
tan devastadora, (te)
cabeza en mi lista (detuviera)
de toda demora, (te hiciera)
ojalá estuviera (girar,)
en mis manos ahora, (yo)
hacer que no fueras, (esperaría)
lograr que no existas (junto a)
en mi pobre historia (tu puerta)
desde que tu estampa (toda)
arreció en tormenta (mi vida)
que dura y no escampa, (hasta tu)
y un sol que saliera (vuelta,)
como de amatista (con las)
y a tu garra experta (agujas)
borrar toda pista (desvanecidas)
pa’ que te perdieras
antes de la aurora, (de mis)
y en muy buena hora (relojes)
ya fuera otro día. (hasta ese día.)
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.