Perrozompopo
se anda moviendo como un gato equilibrado, ‘mano
porque no es tonto, es muy astuto,
como los perros de las calles de Managua,
que andan sudando la gota gorda,
cruzando calles, comiendo bolsas,
tragando cualquier cosa,
porque para cada uno de nosotros
una cosa es cualquier cosa diferente en nuestra mente.
Ven a sanarte la herida podrida que tiene el alma.
Perrozompopo, anda ocupando esos lugares que ya
están abandonados dados,
como tu mente, como tus piernas,
como tus labios pobres, rojos derrotados,
que no son humanos, son alienados por la pobreza,
por la pereza de un político capullo,
hijo de puta y que no es nada tuyo,
que no es pariente, y que con rabia y saña
clavará sus dientes, aquí en tu vientre.
Ven a sanarte la herida podrida que tiene el alma.
Y tú que cantas no tengas miedo,
que tus palabras tienen fuerza ya lo creo
no andes de falso, no cantes covers,
crea conciencia en el pedazo de corazón que aún tenemos.
Si nos juntamos de plano ‘mano,
y con el coco manipulamos este rollo,
seguro el gordo se cae al hoyo
o cualquier gallo ennavajado que aunque tenga power cae,
no hay golpes bajos, todo está claro,
mi bola recia solo atenta contra tu mentira,
ira es la que provocas cuando llevas a tu pueblo las maquilas.
Ven a sanarte la herida podrida que tiene el alma.
Y si tú piensas que aquí no pasa nada,
y si tú piensas que aquí no existe el robo,
ven a mi boca que te lo aclaro
con un disparo lleno de estadísticas y verdades,
ven a mi iglesia, que aquí no existen falsos cardenales,
con camionetas, ni con perritos que detestan la tortilla.
Ya estamos hartos de los gobiernos que por llenar su bolsa
el resto de nosotros se queda en el desierto.
Ven a sanarte la herida podrida que tiene el alma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.