No m'importarà pas gens
quan m'atreveixi a obrir el meu cor una nit.
Potser visc massa lluny del camí que puja al mur
i solsament enllà la veu es fa escoltar.
Qui sap si trobant-me l'amor de repent
pugui deixar-me als seus braços somrient.
Però no, no vull escoltar-te a tu
que t'apagues convençut de saber-ho tot.
I sols jugues amb els noms de les coses.
Potser espero enganyat que em somrigui un escarabat
o comprendre un dia el cant d'un ocell.
I que el vent comparteixi amb mi els seus sentiments
i conèixer a qui pels meus somnis encenc la lluna cada nit.
Potser no ho sabré mai i ho sap el meu gos.
Jo visc encara i fa dies ja que ell es mort.
Però no, no vull escoltar-te a tu
que t'imposes si has perdut el teu temps patint
No m'importa si em comprens.
Ni m'importarà pas gens el que puguis dir.
(1972)
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.