Alegres eran mis ojos (o La flor del olvido)
Alegres eran mis ojos,
pero se quedaron tristes;
cuando menos lo pensaba
de mi lado tú te fuiste.
Cultivaba una esperanza
pero no correspondiste.
Arriba de una montaña
fui a preguntarle a los vientos
por mi palomito ingrato
que voló cielos adentro;
ni lágrimas, ni suspiros
me aconsejaron los truenos.
Olvidar es una flor,
no florece pa’ cualquiera.
Florecerá para ti,
palomita mensajera;
tómala de la corola
y goza tu vida entera.
Ingrato mal pagador,
tronco de todas sus ramas,
ramas de todas sus flores *
secas en una mañana.
Si lo hubiera presentido
yo no te entregara el alma.
* En la versión de Silvia Urbina: «ramas de todas sus hojas».
Versión detallada
Alegres eran mis ojos,
pero se quedaron tristes;
cuando menos lo pensaba
de mi lado tú te fuiste.
Cultivaba una esperanza
pero no correspondiste,
ay ay ay ay,
pero no correspondiste.
Ay ay ay ay,
de mi lado tú te fuiste.
Arriba de una montaña
fui a preguntarle a los vientos
por mi palomito ingrato
que voló cielos adentro;
ni lágrimas, ni suspiros
me aconsejaron los truenos,
ay ay ay ay,
me aconsejaron los truenos.
Ay ay ay ay,
que voló cielos adentro.
Olvidar es una flor,
no florece pa’ cualquiera.
Florecerá para ti,
palomita mensajera;
tómala de la corola
y goza tu vida entera,
ay ay ay ay,
y goza tu vida entera.
Ay ay ay ay,
palomita mensajera.
Ingrato mal pagador,
tronco de todas sus ramas,
ramas de todas sus flores *
secas en una mañana.
Si lo hubiera presentido
yo no te entregara el alma,
ay ay ay ay,
yo no te entregara el alma.
Ay ay ay ay,
secas en una mañana.
* En la versión de Silvia Urbina: «ramas de todas sus hojas».
(1965)
Canción de estilo venezolano escrita especialmente para la cantante Silvia Urbina. Su primera aparición en disco fue en «El folklore no ha muerto, m…» de Patricio Manns y Silvia Urbina, donde se excluyen las dos estrofas del medio de la versión aquí citada. Publicamos, por más larga, la versión de Isabel Parra y Roberto Trenca de su disco «Continuación».
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.