¡Ay, qué risa!
no me digas que yo soy totalitario;
debe ser tu cerebelo fatigado
de ejercer tanto poder en solitario.
El sobaco me lo rasco si me pica
pero no le echo la culpa al piojo verde,
ya se sabe que los rojos son muy bordes
y que son unos eternos disconformes.
¡Ay que risa! tía Fedisa
se te nota que no “ties” ninguna prisa,
es la reforma un aparato irreformable
que no me sabe ni a pescado ni a carne.
¡Ay que risa! reformisa
se te nota en el azul de la sonrisa
y nos pasamos tus mejores intenciones,
por la entrepierna justo al “lao” de las cuestiones.
Hay tres mendas preocupaos por España
Soljenichin, Albornoz y Madariaga
cuando le hablan al país de democracia
se le ensancha la sonrisa a los jerarcas.
Sin que nadie se lo pida te lo explican
lo que quieren subvertir los comunistas
pero el horno ya no está pa' cuestiones
el que no es un demócrata es fascista.
(1976)
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