Carta que nunca llegó a mi madre


Hoy regresan los pájaros
al viejo lugar de donde partieron alguna vez
portando una lágrima azulada en cada pausa.
¿Cómo son, madre, las pausas?

Hoy parten para siempre
los relojes de los atardeceres con su vientre descalzo
desafiando al silencio.
¿Por qué duelen, madre, siempre los silencios?

Hoy queman en las plazas públicas las migajas del sueño
y la lluvia golpea en las puertas cerradas
de los que no volvieron.
¿Dónde recalan los regresos, madre?

Hoy han enmudecido las aldabas
y nadie tiene prisa por encender la lumbre
de los días perdidos en las tierras del Sur.
¿En qué Sur quedó, madre, ese Sur que nos llama?

Hoy quedan los remiendos flotando sobre el humo
y hay un hueco de sombras navegando en mi alma,
solo anidan en mis horas las canciones que padre olvidó en su camisa.
¿Por qué no huele a pan, madre, tu ausencia?

Hoy reparten la siembra los que ignoran la lluvia
y se mueren de frío las bufandas de mayo,
tengo, madre, la espera colorada de tus párpados.
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Poema de Indio Juan dedicado a su madre.
Esta versión ha sido extraída de una casete grabada por Indio, en Radio 80, a mediados de los ochenta.

Esta canción aparece en la discografía de
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