Nueva York
(Pepe Sales - Albert Pla)
cada día más enfermo
me muero, me muero…
Cada día más enfermo
me muero, me muero…
La respuesta a mis sueños
me tortura los nervios
no me cura ni un cura
no me cura ni Dios…
Y me mareo, me mareo, me mareo…
Me mareo, ¡Joder qué mareo!
Se acabó el sufrimiento
se acabó mi martirio
es el fin de mi exilio.
Qué exceso en Nueva York…
qué exceso en Nueva York…
Voy mirando hacia el suelo
encontrando tesoros
ocultos ahí abajo… pero ahí abajo del todo.
Y babeo, y babeo, y babeo
Y babeo, ¡Joder qué baboso!
Se acabó el sufrimiento
es el fin del misterio
de éste putiferío.
Qué exceso en Nueva York…
qué exceso en Nueva York…
Vaya exceso…
Me muero, me muero…
El amor que me infecta
y me corroe la sangre,
devuelvo al container
lo que es del container.
Y me noqueo, me noqueo, me noqueo
y me noqueo, me noqueo a puñetazos
se acabó el sufrimiento
es el fin de mi exilio
de éste putiferío.
Vaya exceso en Nueva York…
Vaya exceso en Nueva York…
Vaya panda de cerdos, sólo faltaba yo…
Voy mirando hacia el suelo
encontrando tesoros
ocultos ahí abajo, si… ahí abajo del todo.
Que mareo, que mareo, que mareo…
¡Joder, joder qué mareo!
Se acabó el sufrimiento
se acabó mi martirio
es el fin de mi exilio.
Vaya exceso en Nueva York…
Vaya exceso en Nueva York…
Vaya panda de cerdos, sólo faltaba yo…
La respuesta a mis sueños
me tortura los nervios
no me cura ni un cura
no me cura ni Dios…
Y babeo, y babeo, y babeo
Y babeo, ¡Joder qué baboso!
Se acabó el sufrimiento
Se acabó mi martirio
es el fin de mi exilio.
Vaya exceso en Nueva York…
Vaya panda de cerdos, sólo faltaba yo…
Me muero, me muero, me muero…
Nueva York… Sólo faltaba yo…
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
Rajery y Raúl Rodríguez publican Mandry ve? (¿Aún duermes?), un álbum conjunto de once canciones nacido del diálogo entre la tradición musical de Madagascar y el flamenco. La valiha malgache y el tres flamenco se encuentran en un repertorio formado por composiciones propias, piezas tradicionales e improvisaciones, con conexiones rítmicas que alcanzan también a los sones cubanos.