A pesar de todo, la vida
El anciano encerrado en casa desde hace cinco años.
La mano que necesitas y que siempre te es negada.
Aquellos que viven juntos sintiéndose extraños.
El niño que mama del gran pezón de cristal.
El adulto que lame un sexo virtual.
El monstruo en el espejo, y la cabeza de la hidra
que crece desde San Esteban hasta Navidad.
Y en un rincón, y encogida,
a pesar de todo, la vida.
El cáncer de pulmón del Amazonas.
El vómito oscuro del petrolero podrido.
El frágil grito de un vuelo de mariposas
sobre un mundo que tiene una grieta en el pecho.
Las guerras transvestidas de cruzadas.
La soberbia suicida del poder.
Las mentes bajo control y programadas.
La droga dura que llaman Fe.
Y en un rincón, y deprimida,
a pesar de todo, la vida.
El hombre que caza al hombre en una jungla
civilizada. El alarido del prisionero
cuando un poli eficiente le arranca la uña.
La muy universal ley del embudo.
La convicción de no saber qué pasa,
de ser un títere movido por los hilos del miedo.
El pan y el circo, y la carcajada
de la oveja estúpida que va hacia el matadero.
Y en un rincón, y malherida,
a pesar de todo, la vida.
El marfil de los dientes que se despide.
La arruga que se instala, y los cabellos
que blanquean o se van. La callada
progresión de musgos y óxidos.
La guadaña en las manos de aquella vieja amiga
que espera paciente que llegue su hora
y la amargura creciente, y la fatiga
de plantarle cara inútilmente al viento.
Y en un rincón, y dormida,
a pesar de todo, la vida.
Y en un rincón, y encogida,
deprimida y malherida,
a pesar de todo, la vida.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.