Canto del retorno
y no traemos armas, pendones ni clarines:
vencidos en la mar, vencidos en la tierra,
somos un despojo.
Traemos como estela tiburones y delfines.
Hermanos que en la playa llorando esperáis,
¡llorad, llorad!
Por el mar avanza la hueste macilenta
que se balancea con el balanceo de la nave que la transporta.
¡Adiós a ti, América, tierra furiosa!
Somos débiles para ti, somos débiles para ti.
Venimos todos de cara al viento de la costa,
aunque nos mate por frío y por fuerte,
aunque quede sin respuesta
más de un grito de madre cuando entremos en el puerto.
De tantos como faltan traemos la memoria
de lo que sufrieron, de lo que sufrimos,
de la triste lucha sin fe ni gloria
de un pueblo que se pierde, de un pueblo que se pierde.
Decidnos si la patria es aún lo bastante fuerte
para oír las gestas que :le tenemos que explicar.
Decidnos, decidnos si está viva o muerta
la lengua con la que tendremos que hacerla llorar.
Si aún está vivo el recuerdo de otras gestas,
si aún las sierras que deben fortalecernos
se alzan serenas sobre las tormentas
y braman sus bosques contra el viento de poniente,
hermanos que en la playa llorando esperáis,
¡no lloréis, no lloréis!
¡Reíd, cantad!
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.