Vuelve pronto, Ricard
(Miquel Pujadó - Dyango)
Has dado alas a tantos pájaros azules
nacidos de un instrumento dorado...
Has hecho salir de tu puerto tantas naves
buscando la libertad...
Has navegado tantos años entre el humo
del Jamboree o de la Cova (2), ¡qué más da!
Y has traído la luz a nuestros corazones
como un sencillo regalo.
En los whiskies se ha deshecho tanto hielo
por la calidez de tu sonrisa...
Has hecho salir tantas veces el sol del jazz
en pleno día gris,
que, cuando los dedos se negaron a obedecerte,
un contrabajo de repente se agrietó,
el clarinete más frío se estremeció
y lloró un saxo.
En el escenario queda un espacio vacío
y tú, y solamente tú, podrás llenarlo
con melodías que harán que la noche
sea más clara que la mañana.
Todos los amigos te estamos esperando aquí
para una jam como nunca has visto:
haremos sonar desde “Misty” a “Lover man”,
pasando por el blues más triste.
La música, y la vida, y la calle
giran y giran, eternas como el mar,
pero necesitamos un Roda (3) para que rueden bien...
¡Vuelve pronto, Ricard!
(1) Ricard Roda: gran saxofonista, flautista y clarinetista catalán.
(2) Jamboree y La Cova del Drac: míticos locales de jazz de Barcelona.
(3) Roda, en catalán, significa “rueda”.
Para Dyango (Quan l’amor és tan gran -1997)
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.