El tiempo se marcha
El tiempo se va, con el tiempo, todo marcha,
y olvidamos el color de las voces y los ojos
cuando el corazón, ya vencido, no quiere ir más allá
a buscar el amor, porque ya pasó; ¡y ya está bien!
El tiempo se va, con el tiempo, todo marcha,
como el amor ya perdido bajo un cielo muy gris
de una tarde lluviosa, y más tarde visto solo entre algunas palabras,
o la sonrisa de otro amor
que busca, extenuante, lo que le da la noche.
Todo, con el tiempo, se desvanece.
El tiempo se va, con el tiempo todo marcha,
hasta el mejor de los recuerdos más amargos,
perdido en el barullo de algún supermercado,
ya tarde, cuando la ternura, ¡quién sabe adónde va!
El tiempo se va, con el tiempo, todo marcha:
los que creíamos enfermos de gripe o resfriados,
a los que ofrecimos anillos, brazaletes,
por los que habríamos vendido el cuerpo por casi nada,
por los que nos arrastrábamos como un perro lo hace.
Pero, con el tiempo, ¡todo va mejor!
El tiempo se va, con el tiempo, todo marcha:
la pasión y el deseo, la ternura y la voz
de los que nos susurraban, sencillamente humildes,
no llegues tarde, abrígate, no te resfrías.
El tiempo se va, con el tiempo, todo marcha,
y empalidecemos, tumbados como un caballo herido, y nos sentimos decaídos,
humillados, traicionados, en el frío de una cama que nos ha puesto el azar,
y nos sentimos desolados por tantos años perdidos...
Entonces, agotado el tiempo, es con el tiempo que dejamos de amar.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Grabado en París en dos etapas, en 1979 y 1983, Altea recupera el encuentro creativo en el exilio de Patricio Castillo y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, dos nombres vinculados a la Nueva Canción Chilena. El álbum permaneció inédito durante décadas hasta que un proceso de restauración, remezcla y remasterización realizado por el sello y estudio Árbol de Sonidos permitió recuperar unas grabaciones marcadas por una mirada más íntima sobre el exilio.