Novedad discográfica
Maria Arnal y Marcel Bagés lanzan «Clamor»
Dos años y medio después de cerrar la gira de 45 cerebros y 1 corazón (2017), Maria Arnal y Marcel Bagés estrenan su nuevo álbum, Clamor. Editado en formato físico (CD y vinilo) y digital, el segundo disco del dúo afincado en Barcelona encoge el corazón: pop mutante en los límites de la emoción que habla de nuestra infinita capacidad de transformación para afrontar los retos de un planeta —de un futuro— en crisis.
Dos años y medio después de cerrar la gira de 45 cerebros y 1 corazón (2017), Maria Arnal y Marcel Bagés estrenan su nuevo álbum, Clamor. Editado en formato físico (CD y vinilo) y digital, el segundo disco del dúo afincado en Barcelona encoge el corazón: pop mutante en los límites de la emoción que habla de nuestra infinita capacidad de transformación para afrontar los retos de un planeta —de un futuro— en crisis.
Portada del disco «Clamor» de Maria Arnal y Marcel Bagés.
Ya desde un título, el nuevo trabajo de Maria Arnal y Marcel Bagés, convierte lo que antaño fue el toque de campana de duelo colectivo en mayúscula voluntad coral. Clamor, redimensiona el concepto de tradición y lo introduce definitivamente en el mañana.
De Milagro, movimiento de apertura que entiende la vulnerabilidad como principio regenerador a Alborada, instrumental de clausura, son cuarenta minutos de una intensidad brutal. Encontrando la certeza de un estribillo en una canción sobre la incertidumbre y la esperanza (Ventura) el dúo tricéfalo que completa David Soler (productor) hace de las guitarras atmósferas; de la electrónica, materia orgánica y de la copla, un arrebato (Tras de ti). Y ni en sus pasajes más turbadores (la torch-song Meteorit ferit), ni en los aparentemente más livianos —Fiera de mí, single de anticipo y hit incontestable—, pierde la senda de lo en verdad trascendente.
Inspirada en el relato homónimo de Ted Chiang, El Gran Silencio. dice bien de la escala global de una obra donde colaboran los legendarios Kronos Quartet —la imponente Jaque adaptando un poema de Donna Haraway— y la también estadounidense Holly Herndon, figura clave de la experimentación digital, produciendo la impresionante adaptación del canto litúrgico Cant de la Sibil·la a partir de la implementación de tecnologías de inteligencia artificial a registros humanos y animales inmortalizadas en estudios de grabación y espacios naturales.
Cantos de ballena, ondas de radio y balidos de cabras, un crisol de referencias literarias y filosóficas que incluye a Timothy Morton, Gloria Fuertes o Paul B. Preciado, una (hiper) utopía que renueva por completo el imaginario sonoro del laureadísimo 45 cerebros y 1 corazón (2017) donde también colaboran el ensemble electro-acústico Morphoshis, John Talabot y Tarta Relena.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El cantautor, escritor e intelectual italiano Francesco Guccini, autor de canciones fundamentales como Auschwitz, La locomotiva (La locomotora) o L’avvelenata (La envenenada), ha fallecido a los 86 años. Durante cerca de medio siglo, Guccini construyó una obra estrechamente vinculada a la memoria, la historia, el compromiso social, la literatura y una particular manera de observar las relaciones humanas y el paso del tiempo.