Novedad discográfica
«Sin ti»: Laizä revisita la obra en castellano de Oriol Tramvia
Sin ti. Laizä canta a Oriol Tramvia recupera ocho canciones del repertorio en castellano del artista catalán, incluyendo cinco inéditas escritas por Tramvia para la ocasión. Laizä interpreta estos temas con una voz versátil y comprometida, en un proyecto impulsado por el propio autor.
Sin ti. Laizä canta a Oriol Tramvia recupera ocho canciones del repertorio en castellano del artista catalán, incluyendo cinco inéditas escritas por Tramvia para la ocasión. Laizä interpreta estos temas con una voz versátil y comprometida, en un proyecto impulsado por el propio autor.
Portada del disco «Sin ti. Laizä canta a Oriol Tramvia» de Laizä.
Oriol Tramvia es una figura singular en la música catalana. Su carrera comenzó a finales de los años sesenta como parte del Grup de Folk, donde fue uno de los miembros más jóvenes. Pero su irrupción pública más potente se produjo con Bèstia! (Zeleste/Edigsa, 1977), grabado en directo en la sala Zeleste junto al grupo Bhakta. Aquel disco, producido por Rafael Moll y con una impactante portada de Colita, capturó la energía de un Tramvia visceral, crudo, y adelantado a su tiempo; un cantautor "punk" que era capaz de musicar a Salvat Papasseit o reinterpretar un clásico popular como La presó de Lleida.
A pesar de ese comienzo radical, Tramvia ha mantenido a lo largo de los años una constante dedicación al oficio de hacer canciones. Su estilo se ha ido matizando con la edad, pero siempre ha conservado una mirada crítica y personal. Dentro de su repertorio, existe una faceta menos conocida: la de sus canciones en castellano. Precisamente sobre este material gira el nuevo disco de la cantante gaditana Laizä: Sin ti. Laizä canta a Oriol Tramvia.
La iniciativa surgió del propio Oriol Tramvia, quien contactó con el productor Joan Ramon Guzmán con la idea de grabar un disco que reuniera todo su repertorio en castellano. Ambos recuperaron entonces un antiguo proyecto: grabar esas canciones con una voz femenina. Pensaron enseguida en Laizä, que aceptó de inmediato.
El disco recoge ocho canciones. Tres de ellas ya formaban parte del repertorio de Tramvia: Sin ti, Tú eres un lujo y Palabras para Mario. Las otras cinco son composiciones nuevas, escritas expresamente por él para este proyecto: Tremendo tucalla, Sueño de una noche de verano, Voy contigo, rabino…, Adiós a Dios y Mal de muchos. El resultado es una selección que combina boleros, tangos, rancheras y melodías pop de corte vintage, siempre con una mirada que rehúye la contemplación pasiva para mantener viva la autocrítica.
En lo musical, el disco destaca por sus arreglos cuidados y su carácter colectivo. Eugeni Gil, guitarrista y acordeonista, firma unos acompañamientos cálidos y orgánicos que se integran con naturalidad en la voz de Laizä. Junto a él, músicos como Pep Pascual o la chelista islandesa Björt Rúnars completan una sonoridad rica y cercana. El trabajo se ha construido sin prisa, con sesiones repartidas a lo largo de varios meses y un enfoque casi artesanal.
Laizä aporta una interpretación comprometida, íntima y libre. Su voz puede sonar melancólica en un bolero como Sin ti —pieza que ya había sido interpretada por Tramvia junto a la Orquestra Plateria—, o mostrarse clara y directa en registros más livianos. Su acento sureño asoma por momentos, con ecos aflamencados que aportan color y textura. En otros temas, traza su canto con precisión, desde una actitud crítica que conecta con el sentido original de las letras.
El disco no es un homenaje ni una revisión nostálgica, sino una reelaboración consciente y personal del repertorio de Tramvia. Laizä no se limita a interpretar: escucha, entiende y transforma. Su lectura de estas canciones revela una nueva dimensión, al tiempo que conserva intacto el espíritu del autor.
Sin ti. Laizä canta a Oriol Tramvia devuelve a la luz una parte poco explorada de la obra de Tramvia. Lo hace desde una voz femenina que recoge y amplifica su discurso, y desde una producción coral que realza cada matiz. Un trabajo discreto en el gesto pero ambicioso en su fondo, que demuestra que, incluso en los márgenes del catálogo, aún quedan canciones por descubrir.
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