31 Festival BarnaSants 2026
Gala i Ovidio, la modernidad orgánica de la raíz
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.
Raül Fernández «Refree» y Aida Tarrío.
© Xavier Pintanel
Aida Tarrío y Raül Fernández «Refree». Gala i Ovidio.
© Xavier Pintanel
En 1871, la escritora gallega Rosalía de Castro dio a luz en Lestrove a los gemelos Gala y Ovidio, nombres que inspiran la alianza musical entre Raül Refree y Aida Tarrío, una de las integrantes de Tanxugueiras.
Ambos músicos se encontraron en 2021 en el Pazo de Mariñán y, según relataron, pronto comprendieron que debían "hermanarse" en un proyecto conjunto que se materializó a finales del año pasado con el álbum Un final que parece un principio, presentado el 5 de febrero en el Casino Aliança del Poblenou de Barcelona, en el marco del ciclo BarnaSants.
El concierto se desarrolló sin presentaciones ni diálogos, con una escenografía industrial y una iluminación a contraluz. Raül y Aida permanecieron de pie, uno frente al otro, ofreciendo siempre su perfil al público.
Musicalmente, la propuesta se movió entre la electrónica y la lírica pop, entre la experimentación y la sutileza. La instrumentación, arriesgada, compleja y a la vez salvaje, permitió a Refree trabajar texturas que rozaron por momentos la psicodelia y, en otros, el noise, creando un ambiente casi mágico —hablamos de Galicia— y una atmósfera telúrica que prioriza la emoción del viaje sobre la melodía convencional.
Canciones, en ocasiones cercanas al mantra, que revelan la modernidad orgánica y la vigencia de la música tradicional; algo tan natural como descubrir que cada día sale el sol.
La voz de Aida Tarrío, potente e hipnótica, sostuvo el relato sonoro y no necesitó artificios ni adornos para imponerse con naturalidad y filtrarse entre las capas electrónicas con sutileza y elegancia.
Todo ello a lo largo de 16 canciones que no buscan la complacencia inmediata, sino la construcción de un espacio emocional compartido.
La noche tuvo además un valor simbólico añadido con la inauguración del Dopo BarnaSants, un espacio de posconcierto con comida, bebida y micrófonos abiertos en la planta superior del teatro, inspirado en el Dopo Tenco del Club Tenco de Sanremo. Un lugar que pretende convertirse en punto de encuentro entre artistas, actores culturales y público en general, en un ambiente más lúdico y distendido. Un gesto que refuerza el carácter comunitario de la propuesta y la voluntad de ampliar el diálogo artístico más allá del escenario principal.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.