Después de 30 años
Silvio Rodríguez ya está en Bolivia
El trovador cubano Silvio Rodríguez ha llegado a las 21:45 (hora local) al aeropuerto de Viru Viru de Santa Cruz (Bolivia) donde hoy ofrecerá un concierto a partir de las 20:30.
El trovador cubano Silvio Rodríguez ha llegado a las 21:45 (hora local) al aeropuerto de Viru Viru de Santa Cruz (Bolivia) donde hoy ofrecerá un concierto a partir de las 20:30.
Silvio Rodríguez a su llegada al Hotel Los Tajibos de Santa Cruz (Bolivia).
© Fuad Landívar
El trovador cubano Silvio Rodríguez aterrizó ayer en el aeropuerto de Viru Viru de Santa Cruz en el vuelo 125 de Copa Airlines procedente de Costa Rica con conexión en Panamá.
A su llegada, un fuerte operativo de seguridad del Gobierno formado por 8 vehículos 4x4 con los cristales tintados le esperaban a pie de pista y para emprender su recorrido hasta el Hotel Los Tajibos que es donde se aloja el trovador y su comitiva.
Silvio Rodríguez ofrecerá un concierto hoy a las 20:30 en el Estadio Ramón Tahuichi Aguilera de Santa Cruz, donde lo esperarán más de 31 mil personas para ser protagonistas de su regreso después de 30 años de no visitar Bolivia.
Desde el sábado, las rutas hacia Santa Cruz, ubicada a 865 kilómetros de La Paz, estaban atestadas, por lo que se precisó un refuerzo del transporte hacia esa región.
Desde el 3 de abril, centenares de personas formaban filas frente al Ministerio de Culturas en La Paz para obtener los boletos, y según constató Prensa Latina, al filo del mediodía, la cola, principalmente de jóvenes, abarcaba más de media manzana por los laterales de la institución.
"Nos esperábamos una gran respuesta, pero no a este nivel. Esta gente ha estado esperando desde la mañana y no se ha movido. Lo mismo, nos informan, está pasando en las otras ciudades", aseguró el ministro de Cultura Pablo Groux.
"Teníamos muchos deseos de hacerlo, por el aguerrido pueblo boliviano y por su digno presidente, Evo Morales. Tuvimos que escoger Santa Cruz y no La Paz u otra ciudad por razones de altura y de salud", escribió el cantautor en su blog Segunda Cita.
El concierto forma parte de una gira de Rodríguez por otros países de la región como Costa Rica y Perú, acompañado por los músicos del Trío Trovarroco, la flautista Niurka González y el percusionista Oliver Valdés, todos de Cuba.
La anterior actuación del trovador en Bolivia tuvo lugar en 1983, meses después de la reapertura democrática del gobierno de Hernán Siles Zuazo.
El pasado 18 de julio de 2026 se reunieron 11 comparsas de todo el territorio español en la pequeña localidad de Palau-Solità i Plegamans, a 25 km de Barcelona. Una concentración carnavalera uruguaya que finalizó con un concierto de todo un referente de este género musical afrouruguayo, Eduardo Da Luz.
El coronel retirado Nelson Haase Mazzei, condenado a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga, fue detenido por la Policía de Investigaciones tras permanecer prófugo. La justicia chilena ordenó su ingreso inmediato en prisión para cumplir la condena impuesta por estos crímenes cometidos tras el golpe de Estado de 1973.
La película documental dedicada a Fito Páez propone un recorrido íntimo y en primera persona por más de cuatro décadas de vida y trayectoria artística del músico argentino. Dirigida por Matías Gueilburt y construida a partir de más de un año de seguimiento, material de archivo inédito, actuaciones y conversaciones personales, la producción se estrenará mundialmente el 3 de septiembre en Netflix.
El cantautor español Pedro Pastor ha tenido que suspender los conciertos que tenía programados durante agosto en Estados Unidos después de que no le haya sido concedido el visado de trabajo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.