Del hospital al concierto
Pablo Milanés cantó finalmente en Buenos Aires
Luego de cancelar su presentación del jueves a causa de una intoxicación alimenticia, el cantautor cubano Pablo Milanés se subió al escenario del teatro Gran Rex de Buenos Aires (Argentina), a 30 meses de su última visita al país, para generar el estreno mundial de su más reciente disco Renacimiento.
Luego de cancelar su presentación del jueves a causa de una intoxicación alimenticia, el cantautor cubano Pablo Milanés se subió al escenario del teatro Gran Rex de Buenos Aires (Argentina), a 30 meses de su última visita al país, para generar el estreno mundial de su más reciente disco Renacimiento.
Pablo Milanés cantó finalmente en el Gran Rex de Buenos Aires.
© Raúl Ferrari/Télam
El doble acontecimiento de reencontrar a un referente de la canción iberoamericana y de presenciar el lanzamiento de un nuevo material logró que la sala se ocupara en un 70% de su capacidad.
Algunas dificultades de sonido que apagaban la todavía privilegiada garganta de Pablo Milanés, de 70 años, no impidieron que el artista —íntegramente vestido de negro y arropado por la sonoridad propuesta por el director de su banda, Carlos Miguel Núñez Hernández— pudiera repasar su novedad.
Saludando y agradeciendo estar "vivo", fue explicando al comenzar cada tema, a qué tipo de ritmo correspondía, ya que en Renacimiento combina el barroco y renacentista con la música tradicional cubana expresada por la guajira, el guaguancó, la conga, el danzón, el changüí guantanamero y el son.
A las 21.10 comenzó con el poema En paz, del poeta mexicano Amado Nervo, al que le puso ritmo de guajira, continuando con el danzón Apocalipsis , la conga Dulces recuerdos y las canciones Los males del silencio y Cual si fuera a morir .
En Homenaje al changüí, explicó que el género antecedió al son cubano, nació en Guantánamo y dos de sus mayores exponentes fueron Chito Latamblé y Rafael Cambrón.
El son cubano más puro sonó a partir del poema de Ho Chi Minh Lamento (cuya traducción fue de Felipe Rodríguez) y finalizó con el guaguancó Canto a La Habana.
El recorrido continuó con Los momentos, El largo camino de Santiago y las infaltables y siempre recordadas Si ella me faltara alguna vez y De qué callada manera.
Al turno de Yolanda, pidió que subiera al escenario Fito Páez, pero un asistente le dijo al oído que el rosarino se había retirado y el trovador justificó la partida comentando que el autor de Ciudad de pobres corazones había ido al concierto con sus dos hijos.
Para el final eligió El breve espacio en que no estás y el público que lo reconoce como ícono generacional, le devolvió otra ovación de agradecimiento a una historia compartida y surcada por obras poéticas, sociales y espirituales.
Milanés estuvo acompañado de una sólida banda integrada por Miguel Núñez (dirección musical y piano), Dagoberto González (violín y teclados), Germán Velasco (saxo y flauta), Edgar Martínez Ochoa (percusión), Sergio Raveiro (bajo) y Osmani Sánchez (batería).
Fuentes de prensa del show confirmaron que el artista cubano regresó a la clínica al término del concierto y retornaba hoy a Cuba, luego de suspender la actuación prevista en la ciudad de Tucumán (noroeste).
Milanés fue declarado "Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires", el 29 de agosto pasado, por el gobierno porteño, porque "su vinculación a la política, la lucha de su pueblo y la liberación de los oprimidos, marcó las canciones escritas desde la década del 60".
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