En una carta enviada a sus familiares
Silvio Rodríguez recuerda a Sonia Silvestre
El cantautor cubano Silvio Rodríguez calificó el lunes a la cantante dominicana Sonia Silvestre de "admirable" y "valiente" en una carta enviada a sus familiares con motivo de su fallecimiento.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez calificó el lunes a la cantante dominicana Sonia Silvestre de "admirable" y "valiente" en una carta enviada a sus familiares con motivo de su fallecimiento.
Entierro de Sonia Silvestre.
"Aquella muchachita no parecía ser dueña de semejante voz. Uno se preguntaba de dónde salía tanta fuerza, tanta belleza poderosa. Pero no sólo cantando imponía respeto. También era admirable escucharle sus argumentos de granito", encabezó Silvio Rodríguez su misiva.
El trovador cubano recordó en el festival 7 Días con el Pueblo, realizado en noviembre de 1974 en Santo Domingo, a una Silvestre "valiente y desafiando la represión". "Así se quedó en mi memoria", agregó.
"Decía que su corazón latía dividido: una mitad en su Quisqueya entrañable y la otra en su Cuba querida. Desde su primera visita se integró a mi generación de trovadores y siempre la sentimos nuestra", afirmó.
De sus actuaciones en Cuba reseñó que la vio "rendir teatros con su talento, que era aplaudido hasta el delirio" y detalló que "al día siguiente llevaba el mismo arte a los obreros de una fábrica o a los macheteros, en los campos de caña".
Silvio Rodríguez concluyó su carta con "un abrazo inmenso" a sus familiares, a sus amigos y a su pueblo dominicano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.