Objetos perdidos
un soneto de nube lejana,
la magia en el aire de marzo,
una carta de amor arrugada.
Cinco promesas que nunca cumplí,
la vergüenza a quitarte el vestido,
dos aguaceros: uno porque sí,
el otro es a ver si te olvido.
Un colibrí tornasol, un reloj,
mi cerveza, el bongó de Tapao,
la llave, el teléfono, tu dirección,
y el gato risón del tejado.
Mi encendedor, tu perfume de flor,
una huella en la arena que el tiempo dejó,
un día de paz en Bagdad, y la luz
y el amor de tu Dios ¿dónde estaba?
Salí a buscar pero no hallé nada:
solo burócratas aburridos.
que bostezaban y bostezaban
en la oficina de objetos perdidos.
Un falso ciego tocando acordeón,
los milagros que siempre quisiste,
el beso de ron que un marino le dio
a la dama de los ojos tristes.
La guayaba de Rubén y también
mi compás, mi caballo de palo,
la hamaca tendida en el árbol del bien
y del mal, mi último cigarro.
Una guitarra viajera, un adiós.
mi camino, los zapatos rotos,
el unicornio que un niño pintó,
la inocencia, mi álbum de fotos.
Tus predicciones, mi credo, mi fe,
el baúl del polaco, mi pájaro azul,
la música simple del atardecer,
el sueño que anoche soñé.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La última edición del BarnaSants, la primera dirigida por Marçal Girbau, ha reducido un 40% el número de conciertos pero ha aumentado un 33% la asistencia y la venta de entradas. Girbau, que ha valorado positivamente esta 31 edición en la rueda de prensa celebrada hoy en Barcelona, ha apostado por menos fechas, más peso artístico y producciones propias con recorrido. Y una vez más se ha reivindicado la creación del Ateneu de la Cançó.