Se quema el cielo
sobre las ramas,
entre el rumor
de la resolana.
Arden los ojos
de las iguanas,
sobre la piel
arde la mañana.
Bajo la paja
crecen dolores,
mueren misterios,
crepita el roble.
Arden los versos,
arden los nombres,
pájaros ciegos
que el viento rompe.
Que se quema el cielo,
que se quema el agua,
y en las humaredas
lloran las ranas.
Que se quema el sueño
Que se quema el alma.
Son lenguas de muerte
esas llamaradas.
Nadie lo hizo,
nadie responde
solo cenizas
de monte a monte,
nadie vio nada,
nadie vio donde…
y un niño juega
entre los tizones.
Que se quema el cielo,
que se quema el agua…
Contracanto:
Una luna negra se levantó,
una luna negra...
Una nube amarga en el corazón,
una nube amarga...
Humo de jaragua, murió la luz,
humo de jaragua...
Que se quema el sol,
que se quema el canto
con la guitarra.
Cristo de Esquipulas, dicen allá,
Cristo de Esquipulas...
No nos abandones,
hacete ver, no nos abandones...
Dice la Gregoria,
dice la Ten, dice la Esperanza...
Y mi corazón
se durmió entre el llanto
de las chicharras.
Que se quema gris el atardecer,
que se quema el surco bajo mis pies,
arden los caminos donde volver,
arden los maderos sin florecer.
Se nos quema el día
sobre la piel,
arde la conciencia,
la sensatez,
se quema la vida,
lo que no fue,
se quema el paisaje
de mi niñez...
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.