Con pasos cerriles
las de la vida real hoy me dan cien arcadas,
latas, yogures, compresas, adiós alpinismo,
tristes paisajes, adiós, no haré más ochomiles,
por limpias vías mentales con pasos cerriles
cumbre tras cumbre me elevo
al más alto simbolismo,
con el toque de abismo,
con el toque de abismo
que le sueles dar tú.
Cuando encamino esos pasos rumbo al escenario
voy de tu monte de Venus al monte Calvario.
Tras entonar vagamente mis coplas banales,
tras jadear mis suspiros alegres y obscenos,
vuelvo del monte Calvario a tu monte de Venus
y lo corono de nuevo y tú, tú estás que te sales
con tus besos geniales,
con tus besos geniales,
esos que sabes tú.
Pero ay,
pero ay, ay, ay, ay,
ay, ay, ay.
Dices que soy derrotista y que no viene al caso,
que ese que llamo Calvario es un simple Parnaso
donde distraigo mis días y que la verdad
es que me aplauden y pagan mis emolumentos,
dices que soy triunfalista con tus sentimientos
que el que llamo de Venus es tu monte de Piedad,
pero qué falsedad,
pero qué falsedad
y qué grosera tú.
Venus piadosa, ya veo que quieres ser borde,
si te me pones así te retiro el acorde.
Dado que sea cual sea en tu monte me empeño,
yo haré que salten de gozo tus lindas laderas.
Subo a tu Olimpo y desmiento esas burlas rastreras
o por los cerros de Úbeda juro que me despeño
o me invento otro ensueño,
o me invento otro ensueño
donde no salgas tú.
Pero ay,
pero ay, ay, ay, ay,
ay, ay, ay.
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