Poblina de las cajas sonoras
mi primer maestro un tirano inesperado
que me apartó del tiempo de los juegos,
y casi me hizo odiar a la guitarra.
Mi segundo guitarra fue de pino
mi segunda maestra todo un ángel,
que me enseñó la caricia de seis cuerdas
y a cantar a dos voces con mi hermana.
Tardes dulces, aquéllas, de canciones
en el fondo boscoso de mi casa
con la sombra de aquel laurel frondoso,
y el arrullo del alto cocotero.
Luego junto a dos de mis amigos
comenzamos a adentrarnos en los versos
en nocturnas y hermosas melodías,
pan caliente, ventanas, madrugadas.
Y aquellas cajas sonoras
mágicas, luminosas,
que alimentaron mis horas
Y aquellas cajas cantoras
que tragaban mis monedas
coloridas, seductoras.
Monna Bell, Elena Burque.
Benny Moré, Blanca Rosa
Sindo, Serrat y Los Meme.
Los Cinco Latinos, Bola.
Marta Valdez, Pacho Alonso
Portillo y Matamoros.
Noches que siempre resultaban cortas
pues cuando el bar a las doce ya cerraba
y apagaba todos sus sonidos
persistía el eco en nuestros corazones
Todos estos dulces ingredientes
se me mezclaron dentro desde entonces
enlazándose en mis dedos, en mi mente,
viajando por mis venas para siempre
Los relojes estoicos, implacables
continúan su labor silenciadora
pero a mí jamás me arrebataron
mis amadas y queridas melodías.
Ellas siguen felices trasnochando
cariñosas me susurran al oído,
ni siquiera el scrach, y la distancia
han podido apagarlas, silenciarlas.
Y cuando vuelve la luna
a mirarse en el espejo
y el mar se llena de espuma
Regreso a aquellas canciones
vuelvo a mis cajas sonoras
me complazco peticiones…
Monna Bell, Elena Burque…
….y tantos, y tantos más
(2008)
A Sobeida Cotán.
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