Gira latinoamericana
Silvio Rodríguez regresa a Chile con un emotivo homenaje a la historia y a la canción comprometida
Con cuatro conciertos programados en Santiago y un repertorio que entrelaza nuevas composiciones con himnos de la Nueva Trova, Silvio Rodríguez volvió a Chile para reencontrarse con un público que coreó, recordó y se emocionó en una noche marcada por la memoria política, la poesía y la música.
Con cuatro conciertos programados en Santiago y un repertorio que entrelaza nuevas composiciones con himnos de la Nueva Trova, Silvio Rodríguez volvió a Chile para reencontrarse con un público que coreó, recordó y se emocionó en una noche marcada por la memoria política, la poesía y la música.
Silvio Rodríguez en Chile.
© Malva Rodríguez
Silvio Rodríguez volvió a pisar un escenario chileno tras años de ausencia, y lo hizo con un concierto extenso y profundamente emotivo, que se extendió por más de dos horas la noche del martes en el Movistar Arena de Santiago. Con una capacidad para 17 mil personas y localidades agotadas, el recinto capitalino fue el punto de partida de una serie de cuatro recitales que el trovador cubano ofrecerá en la ciudad, como parte de un breve tour latinoamericano que también contempla presentaciones en Buenos Aires.
La jornada comenzó con la participación del músico chileno Manuel García, quien ejerció de telonero. Su presencia no solo preparó el ambiente para la llegada de Silvio Rodríguez, sino que estableció un puente generacional entre las nuevas voces de la canción de autor y sus referentes históricos.
Tras la presentación de García, el trovador cubano apareció en escena recordando su primer viaje a Chile: "En octubre de 1972 estuve aquí por primera vez, hace ya 53 años", comentó, despertando una inmediata ovación del público. Aquel primer encuentro, previo al golpe de Estado de 1973, marcó profundamente su relación con el país. Anoche, Silvio volvió a evocar ese vínculo al interpretar Santiago de Chile, canción escrita tras conocer la noticia del derrocamiento de Salvador Allende. El momento más conmovedor de la velada llegó cuando compartió escenario con su hija, Malva Rodríguez González, para interpretar juntos Te recuerdo Amanda, de Víctor Jara.
La primera parte del recital estuvo centrada en su más reciente trabajo discográfico, Quería saber. Sin embargo, fue el repaso de sus composiciones más emblemáticas lo que consolidó la comunión con el público. Canciones como Eva, Quién fuera, Te amaré, El necio, Venga la esperanza, Ángel para un final y Ojalá fueron recibidas con entusiasmo y cantadas de principio a fin por una audiencia que acompañó cada acorde con recogimiento.
Silvio también dedicó espacio para rendir homenaje a sus compañeros de generación. Interpretó tres canciones icónicas de la Nueva Trova Cubana: Yolanda, de Pablo Milanés; Créeme, de Vicente Feliú; y Te perdono, de Noel Nicola. Estos gestos no solo rememoraron a músicos fundamentales, sino que también subrayaron la dimensión colectiva de una tradición artística comprometida con la realidad de su tiempo.
Como ha sido habitual en su actual gira, Silvio recitó un fragmento de Maestros Ambulantes, de José Martí, reafirmando la conexión entre la cultura y la libertad: "Ser cultos es el único modo de ser libres", dijo ante una sala en completo silencio.
Otro de los momentos destacados del concierto fue la interpretación de Más porvenir, canción dedicada al recientemente fallecido expresidente uruguayo José "Pepe" Mujica. La pieza funcionó como homenaje y como testimonio de admiración hacia una figura política que, como Silvio, ha simbolizado durante décadas la coherencia ética y el compromiso con los más humildes.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
El Festival de Cine Ibero-Latino Americano de Trieste concederá este viernes 11 de septiembre de 2026 el "Premio Salvador Allende" a Joan Manuel Serrat, en reconocimiento a una trayectoria vinculada a la cultura, la defensa de la democracia y los derechos humanos y a su relación con América Latina. La ceremonia tendrá lugar a las 17:00 horas en la Sala Igea del Palazzo Mattei di Paganica, sede histórica del Instituto de la Enciclopedia Italiana Treccani, en Roma, en colaboración con la Enciclopedia Italiana Treccani-Fundación Treccani Cultura.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.