Novedad discográfica
«Ofrenda»: Alba Carmona y Jesús Guerrero, un ritual de raíz y verdad
La cantante Alba Carmona y el guitarrista Jesús Guerrero presentan Ofrenda, un nuevo trabajo discográfico que ahonda en la tradición oral desde una mirada contemporánea. Con una propuesta desnuda y emocional, el dúo construye un repertorio que honra la memoria musical desde la hondura y el respeto.
La cantante Alba Carmona y el guitarrista Jesús Guerrero presentan Ofrenda, un nuevo trabajo discográfico que ahonda en la tradición oral desde una mirada contemporánea. Con una propuesta desnuda y emocional, el dúo construye un repertorio que honra la memoria musical desde la hondura y el respeto.
Portada del disco «Ofrenda» de Alba Carmona y Jesús Guerrero.
Tras el recorrido internacional de Cantora, Alba Carmona inicia una nueva etapa creativa junto al guitarrista y productor Jesús Guerrero. El resultado es Ofrenda, un trabajo discográfico que apuesta por la sencillez, la escucha y el respeto por la música de tradición oral. En este nuevo repertorio, voz y guitarra construyen un paisaje íntimo donde cada canción es entendida como un acto de entrega, un gesto de agradecimiento, una forma de permanencia.
Lejos de los artificios, Ofrenda pone el foco en la emoción como elemento vertebrador de las músicas que atraviesan su repertorio. Desde la sobriedad del canto popular a la complejidad melódica del tango, desde los ecos del flamenco a la textura literaria del pasodoble o la canción de autor, el disco se despliega como una ruta personal por la herencia musical que sigue viva en la memoria no escrita. Canciones que llegan desde lo antiguo, pero que suenan en presente.
El álbum, grabado y concebido como un proyecto de dúo, trabaja sobre un equilibrio instrumental en el que tanto la voz de Alba como la guitarra de Jesús Guerrero funcionan como instrumentos solistas. El repertorio recoge composiciones propias, piezas tradicionales y versiones de autores fundamentales, todas ellas atravesadas por una mirada contemporánea que no pierde el vínculo con lo esencial.
En canciones como El oro, Ramita de limón verde o La bruma baila en la cima, se percibe la escritura compositiva de Alba Carmona y Jesús Guerrero, que exploran juntos las posibilidades expresivas del formato mínimo. En otras, como Ay amor o Tangos de las callejuelas, el disco dialoga con lo popular desde una relectura respetuosa pero libre. La versión de Sus ojos se cerraron de Gardel y Le Pera, con arreglo compartido entre Guerrero y Moscato Luna, aporta una mirada cruzada entre el tango clásico y la sensibilidad flamenca. Y en Pequeño vals vienés, el texto de Federico García Lorca —recreado por Leonard Cohen— aparece interpretado con una sobriedad lírica que refuerza su condición de canto atemporal.
El repertorio de Ofrenda se completa con piezas como Ella y yo, de Óscar Hernández, y Pasodoble de Dolores, firmada por Alba Carmona, Isabel Daza y Jesús Guerrero. La diversidad de las fuentes no impide una unidad estética clara: todas las canciones, sin excepción, están habitadas por la misma voluntad de belleza, verdad y escucha.
Más allá del contenido musical, el álbum se presenta como un manifiesto sonoro en defensa de las músicas que se sostienen en la transmisión oral, en la memoria afectiva, en la palabra dicha sin escritura, en la voz que recuerda. En palabras de sus creadores, cada tema es un agradecimiento: a las mujeres que cantaron antes, a las voces que sostuvieron la herencia, a las raíces que nombran quiénes somos.
Alba Carmona continúa así una trayectoria sólida y reconocida que comenzó con Las Migas y ha crecido a lo largo de los años al lado de figuras como Miguel Poveda, Perico Sambeat, Chano Domínguez o Carlos Saura. Con dos discos publicados bajo su nombre, ha recorrido numerosos escenarios internacionales, entre ellos el Lincoln Center de Nueva York, donde presentó su anterior trabajo.
Jesús Guerrero, por su parte, es considerado uno de los pilares actuales de la guitarra flamenca. Su trayectoria incluye colaboraciones con Eva Yerbabuena, Carmen Linares, La Farruca o Rocío Márquez, y una relación artística sostenida con Miguel Poveda tanto en estudio como en directo. En Ofrenda, Guerrero despliega su versatilidad al servicio de un concepto que prioriza la expresividad sobre el virtuosismo, y la emoción sobre el artificio.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
El cantautor mexicano Alejandro Santiago, vinculado con la trova contemporánea mexicana, murió el 22 de septiembre de 2026 en una clínica de Cuernavaca, Morelos, después de un prolongado periodo de hospitalización. A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria publicó siete discos de manera independiente y llevó sus canciones a escenarios de México, Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.