Novedad discográfica
Magalí Sare, la otra Rosalía
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.
Magalí Sare en la presentación de «Descasada» el pasado 26 de marzo en la Sala La Paloma de Barcelona, dentro del Festival Empremtes.
© Xavier Pintanel
Magalí Sare en la presentación de «Descasada» el pasado 26 de marzo en la Sala La Paloma de Barcelona, dentro del Festival Empremtes; acompañada por Manel Fortià al contrabajo y Sebastià Gris a la guitarra.
© Xavier Pintanel
Magalí Sare en la presentación de «Descasada» el pasado 26 de marzo en la Sala La Paloma de Barcelona, dentro del Festival Empremtes; acompañada por Manel Fortià al contrabajo y Sebastià Gris a la guitarra y otras cuerdas, el violonchelo de Marta Roma, el violín de Laura Ortega, y el Cor Bruckner, dirigido por su hermana Julia Sesé.
© Xavier Pintanel
Vaya por delante algo obvio y es que el titular tiene algo de clickbait. Pero no del todo. Hay algo de cierto. Y no lo digo yo —pobre de mí— lo decía la propia Magalí Sare cuando, con bastante sentido del humor, señalaba en redes sociales que su disco Descasada y el Lux de Rosalía no se parecen en nada… pero se parecen mucho.
Enumeraba seis coincidencias, y no eran menores. Ambas cantan en múltiples lenguas —doce en el caso de Magalí, trece en el de Rosalía. Coquetean con la música clásica y el canto lírico, combinándolos con lo popular. En ambos discos, las mujeres ocupan un protagonismo absoluto. Los dos cuentan con presencia de orquesta y coro. También comparten una estética nupcial, tanto en los trabajos como en sus respectivos vídeos. Y, por si fuera poco, ambos incluyen arreglos de Dani López.
A partir de ahí uno podría pensar en esto como una boutade o como mucho una casualidad, si no fuera porque ambas artistas han hervido en una olla parecida.
Porque tanto Rosalía como Magalí Sare no aparecen de la nada. Son el resultado de una generación muy concreta de mujeres —¡por fin!— formadas en instituciones de alto nivel como el Taller de Músics, la ESMUC, el Liceu o la Escola de Jazz de Sant Andreu. Espacios de donde han surgido también nombres como Silvia Pérez Cruz, Gemma Humet, Rusó Sala, Judit Neddermann, Carola Ortiz, Rita Payés, Andrea Motis, Eva Fernández, Raquel Lúa, Lia Sampai, Alba Careta, Anaïs Vila, Clàudia Cabero, Anna Ferrer, Tarta Relena, L'Arannà y tantas otras que no cito y no son menores. Todas con algo en común: una formación sólida y una técnica impecable; generalmente suelen dominar algún instrumento y han estudiado composición, armonía, canto clásico, música clásica, jazz, flamenco y cualquier estilo que se les cruce en el camino. A partir de ahí, desarrollan una capacidad casi insultante para moverse entre géneros sin pedir permiso.
Es precisamente a partir de ese punto —cuando todas comparten un nivel de excelencia técnica y una formación prácticamente incuestionable— donde los caminos se bifurcan notablemente y es en senderos más discretos, menos visibles y alejados del gran escaparate donde cobra sentido el nuevo disco de Magalí Sare, Descasada.
Descasada nace de una epifanía concreta: un canto tradicional eslovaco en el que una novia se despide de su tierra antes de casarse. A partir de ahí, Sare inicia un recorrido que la lleva a investigar cantos de despedida de novias en distintas culturas. Lo que podría haber sido un ejercicio de recopilación se convierte en algo más complejo: una reflexión sobre el papel del matrimonio en la vida de las mujeres, atravesada por la historia, la emoción y la identidad.
El resultado es un disco inevitablemente feminista. Feminista desde la memoria. Desde la relectura. Cada canción es un fragmento de contexto, de historia, de emoción.
Pero no se limita a interpretar esas canciones. Interviene, desplaza, juega. Cambia acentos, desplaza ritmos, cruza tradiciones. Así, en sus directos toma un bailecito como Sirviñaco —el clásico de Jaime Dávalos y Eduardo Falú— y lo lleva a un dos por cuatro; o convierte un texto de Federico García Lorca en una tonada de trabajo mallorquina. El resultado, como ella misma dice, es algo "rocambolesco y contemporáneo", pero también arriesgado y singular.
Y luego está la voz. Porque al final todo pasa por ahí. La de Magalí Sare es una voz fuera de lo común. Con una extensión que va de graves de contralto a agudos que podrían incomodar a más de una soprano. Pero más allá de la técnica —que está—, hay algo más importante: la intención. Sabe qué está cantando y por qué.
Así que sí, que el titular tiene algo de trampa. Magalí Sare no es ni se parece a Rosalía, pero tampoco es casual que aparezcan en la misma conversación. Porque, en el fondo, ambas forman parte de un mismo fenómeno y de una misma generación de artistas en la que cada una ha tomado un camino distinto.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.