Empezó con una corrida (4)
Insinúa mi buen amigo Fran Espinosa en el tercer capítulo de este largo culebrón sobre corridas y trovadores que en CANCIONEROS.COM se selecciona a los trovadores en función de su lugar de nacimiento. El amigo Espinosa intenta hacerme entrar en un jardín donde no pienso poner los pies. Sus insinuaciones son autocontestadas con la suficiente contundencia tan sólo observando la nómina en el apartado cancioneros y añadiendo los que están en construcción. Perder 10 segundos más en este tema es perder más tiempo de lo que el tema merece.
Sí le voy a dar la razón cuando se queja del mal trato por parte de la prensa catalana —la prensa en general— que ha recibido Serrat con respecto a Sabina. Pero es normal que sea así. Sabina nos tiene acostumbrados a los actos un tanto canallas: abrazar a Jesús Gil, casarse con la hija de un ministro ex-franquista de UCD, invitar a cenar a su casa al príncipe borbón, frecuentar la compañía de mujeres de labios que mienten al besar, ingerir sustancias de todo tipo preferentemente ilegales y aspirar el humo en combustión de cualquier vegetal. ¿Cómo nos va a sorprender que eleve la sangre, la tortura y la muerte a la categoría del arte, la cultura y la tradición? Al fin y al cabo a Sabina le pedimos lo que le pedimos a cualquier trovador: que haga buenas canciones, buenos discos, buenos conciertos y que nos mienta poco, y que cuando lo haga, al menos que lo haga con una sonrisa. Una sonrisa para la gente sensible es como la vaselina para los habitantes de Sodoma.
Pero Serrat es otra cosa. De entrada, la principal diferencia entre Serrat y Sabina es que Serrat es Serrat y Sabina no. Y Serrat nos tiene muy mal acostumbrados y por eso le pedimos más. Le exigimos que esté a la altura de su obra. Y que, de tanto en tanto, cometa algún error para que no vaya por ahí atufando tanto a dios.
Joan Manuel Serrat acompañará a Jofre Bardagí en la puesta de largo de Jofre Bardagí interpreta Serrat, un proyecto que revisita el cancionero de Serrat desde una mirada contemporánea y profundamente personal, y que conecta memoria familiar, legado musical y presente creativo.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez dio a conocer en el Hay Festival de Cartagena de Indias (Colombia) Silvio Rodríguez, diario de un trovador, un libro que reúne textos inéditos de su cuaderno personal en diálogo con 143 fotografías del argentino Daniel Mordzinski, fruto de más de dos décadas de encuentros, viajes y trabajo compartido.
La cantante Rosa León publica Como la cigarra, el primer avance de Cartas de amor a María Elena Walsh, un proyecto producido por Alejo Stivel que reivindica la obra adulta de la creadora argentina desde el respeto, la admiración y la fidelidad a su espíritu.
El Secreto de los Arbustos, estrenado en noviembre pasado, surge del encuentro entre la cantautora chilena Pascuala Ilabaca y la orquesta SdC Big Band, y articula once composiciones que dialogan con realidades sociales, emocionales y políticas desde una sonoridad abierta y colectiva.
Tras dos años de silencio discográfico, la banda valenciana El Diluvi regresa con Cantem per tu (Cantamos por ti), una canción que reivindica la tradición, la cultura y la memoria compartida como motores de futuro. No se trata de un retorno al uso: es la reaparición de una voz que, en realidad, nunca se apagó, y que vuelve a alzarse desde lo colectivo, lo popular y lo comprometido.