Joan Isaac: lo bueno sale bien
Reza un viejo eslogan de una empresa de pescado congelado: "lo bueno sale bien". Y es que utilizando buenos ingredientes, siguiendo las instrucciones al pie de la letra y trabajando con amor es imposible hacer una mala cocina. No sé si éste sea el caso de la empresa de congelados pero Joan Isaac conoce la receta y ayer —y en cualquiera de sus conciertos— la aplica al pie de la letra.
Con un gran respeto por el escenario y acompañado de siete grandes músicos —lo mejor de cada casa como es habitual en Isaac— desgranó uno a uno los temas de su nuevo CD, intercalando tres homenajes a Lluís Llach ("Vida"), Joan Manuel Serrat ("La tieta") y Charles Aznavour ("Et moi dans mon coin") con algunos de sus temas de antología. El milagro de Joan Isaac es que, a diferencia del resto de grandes trovadores y con la excepción de "A Margalida", sólo necesita remontarse de dos hasta siete u ocho años atrás para encontrar temas dignos de ser considerados así.
Presentaba ayer su nuevo disco "La vida al sol", canciones compuestas después de "salvarse por la campana" tras superar un susto de salud y en donde se reconcilia con la vida. Es un disco cargado de buenas canciones pero en donde se echa en falta esos tres, cuatro o cinco temazos que hay en cualquier disco de Joan dignos de pasar directamente a cualquier antología de la trovaduría.
Y es que según manifestó este disco lo escribió con ayuda de sus ángeles a diferencia de los otros, más atormentados, que los compuso con sus demonios.
Los que queremos a Joan le felicitamos la nueva compañía pero aviso a navegantes: el cielo no tiene orquestas. Los músicos —gente de mal vivir— van todos al infierno.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
No es fácil sobresalir entre la vorágine de propuestas que luchan por conquistar un espacio en el disputado hábitat sonoro. Muy lejos de esa competición se encuentra Azimut, el nuevo trabajo de Joan Isaac junto a Eduard Iniesta, que se instala en otro ecosistema creativo.