Defensa de la sonrisa
me ahogan los humos de guerra y maldad
que ensucian los vientos que recorren el mundo.
Yo que he nacido para reír con la gente...
me escuecen en los ojos sus lágrimas, me adelgaza su hambre
y me seca la boca su sed.
Soy de todos y todos son de mi.
Los tiros disparados contra el niño palestino
me han herido los latidos, se me infecta la voz.
No sé qué hacer, si ir a matar, si ir a morir,
si ir a cantar, si ir de malo o ir a amar.
No quiero dimitir del ser humano.
La sonrisa no es un anuncio dental
como querría el señor de la fuerza imperial.
La sonrisa es de luz y brisa de mar.
Es nuestro poder, nuestro arsenal.
La sonrisa no es un anuncio dental.
La sonrisa rebelde al final brillará
en los labios contentos de la libertad.
En principio ya es una finalidad
y lo podemos utilizar también como un medio
a favor de la gente, a favor del mañana.
A favor de los niños que nunca más sonreirán
“gracias” a los bombardeos de megatoneladas de fuego y metal.
Aliados del infierno, aliados del terror.
Ignorantes, mentirosos, prepotentes, invasores.
Os deseo, de corazón, una indigestión de cañones.
Dejad en paz la paz
y dejad que camine el mundo.
Mientras quede una sonrisa no nos habrán podido ganar.
Mientras nos quede una sonrisa las estrellas estarán de nuestro lado.
Traducción: Mercè Climent
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.