Historias de vida
Una ventana para Javier Pelayo
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.
Javier Pelayo.
© Auditorio de Cuenca
Y en la tarde un encuentro con otro de sus poetas, el cantor Javier Pelayo, quien desde siempre la habita y le canta. Quisiera abrirle desde aquí una ventana al cantautor y a su obra, a su aportación personal a la cultura que como la de tantos otros queda diluida en el caprichoso paisaje de las comunicaciones, la del boca a boca y la del pantalla a pantalla, reivindicamos así la figura del cantautor sin voz en los medios que quisiera ser más escuchado, que no se cierren puertas, abrimos aquí al menos una ventana.
Javier Pelayo nació en Cuenca en 1970 y tras publicar su primer poemario Catálogo de ausencias ya en 2011 fue acercándose a la canción de autor a través de la poesía, así publica en 2012 su primer disco con el título de Equidistancias. En su segundo disco: Hormigas y cigarras, publicado en 2016, graba dieciséis temas incluyendo una colaboración con Rosa León (Todavía). En 2018 en el EP La fábrica del templo canta a la creación pictórica de su amigo Jesús Mateo en la iglesia de San Juan Bautista en el pueblo de Alarcón, en el disco participan Javier Bergia, Luis Pastor, María José Hernández y Begoña Olavide bajo la producción de Fredi Marugán. En 2022 y en diálogo con diversos poetas publica el libro-disco Conversaciones consonantes.
En 2024 publica un disco que definirá su trayectoria más reciente, se trata del magnífico Del alma y la sed, quince temas que suponen un cambio importante respecto de su anterior recorrido musical. Diversos ritmos de origen latino se dan la mano en sus composiciones, va y vuelve del bolero a la chacarera, entre cuecas y guajiras, de la bossa a las rancheras, y lo hace acompañado de nuevo por Fredi Marugán, quien dirige, arregla y produce el disco. Y desde Cuenca escuchamos el eco de Chavela Vargas, la inspiración de José Alfredo Jiménez y hasta las maracas de Antonio Machín, así se produce un efecto fusión que en principio parecía lejano por impredecible, pero que en estas composiciones se hace deliciosamente posible, latente y disfrutable.
Javier Pelayo tiene en su haber seis discos como autor e intérprete, intérprete de voz melosa, pero él nos cuenta que se considera especialmente autor, y confiesa tener decenas de canciones inéditas en algún cajón dispuestas a ser cantadas por otras voces. Del alma y la sed, en su primera edición autoeditada, ha nacido con una pequeña producción en discos físicos, aunque por fortuna se puede encontrar y escuchar digitalmente en Spotify o en YouTube. Javier quisiera retomar ahora ese disco sumando algunos temas y con versiones a dúo contando con alguna nueva voz que le acompañe. Hay temas como Hoy canto por ti, Luna de los Pedregales, No esperaré, Por tu memoria, La Chacarera del que va en camino o la ranchera Prefiero perderte que sin duda merecerían una revisión compartida que les diera nuevos vuelos.
En 2026 el cantautor publica el libro-disco Si acaso mañana, seis canciones que nos hablan de historias reales; Javier las ha ido recopilando de notas en prensa y televisión. Narraciones que hablan de vivencias de personas anónimas que sufren enfermedades neurodegenerativas, siguiendo la estela de canciones como el Solo pienso en ti de Víctor Manuel o el María se bebe las calles de Antonio Martínez Ares y cantada por Pasión Vega, por poner dos ejemplos de canciones con poso social. Por destacar una, podría hablar de En la ventana un corazón, de corte melódico, que recrea la historia de Luis, con demencia, y su especial comunicación con su hija Fany, con síndrome de Down, a través de sus ventanas en el patio de la residencia en la que viven. Historias de vida.
Ábrase de par en par esta ventana dedicada a Javier Pelayo desde Cancioneros, que el autor siga soñando con cantar y que siga despertando en sus desvelos en incontables noches de inspiración poética y musical para parir nuevas canciones.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.