A los veinte años de su desaparición

Alfredo Zitarrosa nos hace falta

por Osvaldo Butorovich el 16/01/2009 

Vuelve a amar y no se cansa,

 la vida no le alcanza,

 la muerte es una ingenua adivinanza.

(Candombe del olvido, 1976)

Cuando la noche del 16 ya era el otro día, a poco de comenzar aquel 17 de enero de 1989, una fatal peritonitis aguda, derivada de lo que médicamente se conoce como infarto de mesenterio, terminó con la presencia física de Alfredo Zitarrosa, el Cantor. Y comenzó el tiempo de extrañarlo, de echarlo de menos, de sentir que la vida se agita nerviosa si no está... que hay un sitio para él en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que se defrauda una espera... la tristeza o la ira inexpresada del compañero, el amor del que lo aguarda lastimado... falta su cara en la gráfica del Pueblo, su voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, sus piernas en la marcha, sus zapatos hollando el polvo... los ojos suyos en la contemplación del mañana... sus manos en la bandera, en el martillo, en la guitarra, su lengua en el idioma de todos, el gesto de su cara en la honda preocupación de nuestros hermanos.

Y fue así y es tanto así, porque él representa como nadie una forma de asumir la vida, y su gran valor, entre muchos otros, fue mantenerse siempre idéntico a sí mismo, y haberse transformado en necesario para su pueblo, por ser un producto cultural de la vida de ese pueblo, al que representó cabalmente en su condición de creador, de artesano de la palabra y la melodía. Porque más allá del carácter personal de su obra —como de la de cualquier otro artista— fue la síntesis y la expresión de las variantes poéticas y musicales ya acuñadas en el alma de su gente, por acumulación sucesiva; de los sentimientos más universales y la lógica del sentido común. Y conformó una obra perdurable porque fue un verdadero artista popular, porque tuvo las dotes naturales y la experiencia necesarias para ser lo que él mismo llamó, en una manifestación suprema de auténtica modestia, un mediador desinteresado en el testimonio de la vida de su pueblo, al punto de que sus creaciones han de ser factibles de considerarse un trabajo anónimo.

Le gustaba escribir, y supo hacerlo. Su inspiración fueron la música y los versos, y los temas eternos: el amor, la vida, la muerte... Pero más allá de todo eso no pudo evitar estar vivo y abierto, por dentro y por fuera, a los demás, especialmente a los humildes. Atento a los malos, a los mentirosos y falsarios, cerrado a cal y canto para los peores, del libertino al ladrón, del egoísta al torturador, del demagogo al adulón, del nazi-fascista al cobarde, al ideólogo del “no te metás”.

Fue escritor, poeta, y muchos fueron sus intentos en el campo de las letras, aunque sólo llegó a publicar un libro, Por si el recuerdo, allá por 1988. A su conocida actividad como locutor agregó también incursiones como informativista y libretista de la radio, también fue periodista e incluso tuvo una experiencia como actor de teatro. Pero su destino estaba señalado: iba a ser El Cantor por el mandato de su voz, esa “voz de otro” como alguna vez la bautizó el poeta Manuel J. Castilla, que no se correspondía con su cuerpo menudo, y que lograba —citando textualmente a Washington Benavides— que “toda canción cobrara, como tocada por una magia terrena, un algo, un no sé qué dorado y cordial, en el envión sombrío y generoso de su voz. Una fascinación que opera sobre nuestro corazón inevitablemente”.

Esa fascinación que, veinte años después, sigue operando sobre nuestros corazones, por siempre.

LO + LEÍDO
1.
6 de cada 8 políticos (sin cargo) aman la canción de autor
[24/03/2026] por Xavier Pintanel

Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.

2.
Illapu, Inti-Illimani Histórico, Quilapayún y Congreso se unen en el Primer festival Canción Nacional
[17/03/2026]

Los cuatro referentes de la música chilena compartirán escenario el próximo 25 de abril en el Parque Estadio Nacional en la primera edición del festival Canción Nacional. El encuentro reunirá a figuras clave de la Nueva Canción Chilena y el Canto Nuevo en una cita concebida como acto de memoria colectiva y celebración.

3.
Feliu Ventura presenta «Tot el que hem guanyat perdent», un disco con sonoridad renovada
[13/03/2026] por Xavier Pintanel

El cantautor valenciano Feliu Ventura presentó el 12 de marzo en la sala Paral·lel 62 de Barcelona su nuevo disco Tot el que hem guanyat perdent (Todo lo que hemos ganado perdiendo), en un concierto dentro del Festival BarnaSants marcado por una sonoridad más rockera y electrónica de lo habitual. Acompañado por una formación en formato power trío con teclado y una escenografía minimalista, Ventura defendió las siete canciones del nuevo trabajo junto a piezas emblemáticas de su repertorio.

4.
Joan Ramon Bonet recibe un emotivo homenaje bendecido por Serrat y Maria del Mar Bonet
[23/03/2026] por Xavier Pintanel

Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.

5.
Judit Neddermann publica «Llibert», una canción en memoria de su abuelo
[18/03/2026]

La cantautora catalana Judit Neddermann presenta Llibert, un tema dedicado a su abuelo fallecido hace dos años, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte como un ciclo continuo. La canción, publicada en la misma fecha de su muerte, se acompaña de un videoclip rodado en espacios significativos para su memoria familiar.