Cuarenta minutos ininterrumpidos
Carmen Baliero presenta «Centésimas del Alma», una catarsis poética
La pianista y cantante Carmen Baliero presentará mañana y el viernes a las 21 en Hasta Trilce, de la calle Maza 177 del barrio porteño de Almagro (Buenos Aires, Argentina), su disco y espectáculo Centésimas del alma, en el que musicaliza con gracia y talento los 300 versos que integran el homónimo poema de Violeta Parra, al que la artista llegó atraída por "cierta catarsis poética, donde no hay propuesta ni respuesta".
La pianista y cantante Carmen Baliero presentará mañana y el viernes a las 21 en Hasta Trilce, de la calle Maza 177 del barrio porteño de Almagro (Buenos Aires, Argentina), su disco y espectáculo Centésimas del alma, en el que musicaliza con gracia y talento los 300 versos que integran el homónimo poema de Violeta Parra, al que la artista llegó atraída por "cierta catarsis poética, donde no hay propuesta ni respuesta".
Portada del disco «Centésimas del Alma» de Carmen Baliero.
Télam - Fiel a su espíritu audaz y a su inagotable búsqueda estética dentro de la música popular, Carmen Baliero asumió el desafío de ponerle sonido al inquietante texto de la artista chilena, toda una aventura a la que nadie antes se había animado.
En su espectáculo —ahora materializado en un álbum— la compositora interpreta sola, con su voz y su piano, los versos numerados que llegan hasta el 300, logrando mantener la atención durante cuarenta minutos, en un devenir de melodías circulares que se suceden casi sin pausa y que invitan al oyente a sumirse en el mundo íntimo de Violeta.
"Me pasa algo muy extraño con esta obra, hay acumulación y cierto pensamiento angustiado que tiene que ver con una catarsis poética. No pienso cuando la hago, entro en una letanía automática, me produce tranquilidad tocarla, es como si me tirara en un trineo: al principio tenés que hacer un esfuerzo y después el trineo te lleva y no hay nada que hacer", graficó Carmen Baliero en charla con Télam.
Todo comenzó a partir de su necesidad de encarar nuevos proyectos, cuando mirando entre sus objetos, libros y discos, se topó con una entrevista a Violeta Parra, realizada por la Radio Universidad de Chile, en la que la cantora decía sus centésimas sin parar.
"En la grabación ella llegó hasta la 170, después los leí todos en el libro que estaba dentro del disco. Me sorprendió la convicción que tenía de mantener esa idea de que la enumeración podía ser una forma discursiva estética", indicó.
Para invocar a la inspiración empapeló su estudio con fotocopias de Las Centésimas del alma: "Pensaba en qué podía hacer con ella, una posibilidad era simplemente admirarlas, hasta que en un momento empezó a aparecer un ritmo que estaba en la voz de ella, pensé en cómo melodizar aquello sin que la música se independizara de la letanía de su voz".
Desde su singularidad y respetando el decir de Violeta —"ella dice el poema sin ninguna opinión más que el sonar, enunciando los versos, sin voluntad de exaltar nada" apuntó—, en su disco Baliero propone un viaje por diferentes estados, imágenes, relatos y reflexiones filosóficas, para lo cual contó con la aprobación de su hija, Isabel Parra.
"En estas Centésimas... hay cierto gesto impulsivo, no hay decorado musical, en ningún momento hay giros que distraigan ese devenir, nunca se pone por encima una voluntad melódica por sobre el verso, lo hice así porque tiene ver con el pensamiento infinito que plantea la obra", explicó la intérprete, que grabó el disco de un tirón una mañana del 2014 en el estudio de Lito Vitale.
Si bien Baliero no se identifica con Violeta Parra, sostuvo que "hay algo que tiene que ver con cierto extremo estético, de nos concesión, que nos une".
"No me gustan las identificaciones, no me vestiría de Violeta Parra, ni siquiera siento que haya similitud, pienso en adhesión. Uno es como hace el arte también y con ella coincido con ciertas propuestas estéticas", acotó.
"La admiré de más grande, no le presté tanta atención como a Bola de Nieve o Chico Buarque, es más compleja Violeta Parra —continuó—. Si la escuchás de manera incauta podés llegar a pensar que es infantil o simple, si la escuchás de manera simple, podés pensar que es crítica, particular en su forma de pensar las canciones. Su obra es muy amplia y muy rica, no se la puede encasillar, entre las Anticuecas y Gracias a la vida hay un abismo".
Hija de la pareja de arquitectos integrada por Horacio Baliero y Carmen Córdova, la cantante buscó desde niña estudiar música, y empezó por el Collegium Musicum, donde fracasó ante cierto exceso de imposiciones académicas.
Luego estudió piano con Lucía Marenco y trazó un camino particular conjugando elementos de la música académica, experimental y popular. También participó de bienales, editó cinco discos propios e hizo músicas para teatro y cine.
En cuanto a estas presentaciones en el local del barrio de Almagro y particularmente a la experiencia de tocar en vivo, Baliero afirmó, citando a su amiga actriz Cristina Banegas, que "es un acto de resistencia. Hay algo vertiginoso en el vivo, porque si bien lo hago de memoria siempre varía un poco, porque a veces opino diferente de algunas frases".
Recientemente entregó a imprenta un libro sobre música para teatro que será editado por el Instituto Nacional del Teatro.
En cuanto a su presente artístico, lo define como una buena época en la que se concretaron muchas cosas que me gusta hacer, siempre tuve el impulso de hacer. También me fascina el mundo, los árboles, las animales, las nubes, el eclipse, la naturaleza, la vida, le doy gracias a la vida".
"Me gustaría tocar con el trío y dedicarme a la jardinería, seguir plantando flores y árboles", concluyó.
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