Juicio
Condenaron a 50 años al autor intelectual del crimen de Facundo Cabral
El costarricense Alejandro Jiménez, alias "El Palidejo", considerado autor intelectual del crimen del músico argentino Facundo Cabral, perpetrado el 9 de julio de 2011 en Guatemala, fue sentenciado hoy a cumplir 50 años de prisión por la Justicia criminal guatemalteca.
El costarricense Alejandro Jiménez, alias "El Palidejo", considerado autor intelectual del crimen del músico argentino Facundo Cabral, perpetrado el 9 de julio de 2011 en Guatemala, fue sentenciado hoy a cumplir 50 años de prisión por la Justicia criminal guatemalteca.
Alejandro Jiménez, alias «El Palidejo».
Télam - Alejandro Jiménez, alias "El Palidejo", fue condenado a 30 años por el delito de asesinato de Facundo Cabral y otros 20 años por la tentativa de asesinato del empresario Henry Fariña, al tiempo que fue absuelto por el delito de asociación ilícita.
De acuerdo con la Justicia el costarricense fue el autor intelectual del crimen que, sin embargo, no estaba dirigido contra Cabral sino contra el empresario nicaragüense Fariña, que viajaba con el trovador en el vehículo atacado a tiros en una calle céntrica de Ciudad de Guatemala, el 9 de julio de 2011.
Fariña cumple ahora en Nicaragua una pena de 18 años de cárcel por narcotráfico, lavado de dinero y asociación ilícita, aunque en 2012 fue condenado a 30 años de prisión, pero dos años después los tribunales le rebajaron la pena.
También fueron condenados hoy como autores del ataque Elgin Enrique Vargas Hernández (53 años) Wilfred Allan Stokes Arnold (53), Juan Hernández Sánchez (50) y Audelino García Lima (50).
Facundo Cabral que se inició con el nombre artístico El Indio Gasparino, se consagró en 1970 con la canción No soy de aquí ni soy de allá y supo tejer alrededor de sí una suerte de mitología.
Nacido en La Plata, junto a su madre y seis hermanos, Cabral se trasladó a la ciudad de Ushuaia con pocos años de vida, desde donde llegó a Tandil a los 8, iniciándose como cantante a los 22 en Mar del Plata, luego de una adolescencia tumultuosa que incluyó su internación en un reformatorio.
Con el nombre artístico de Indio Gasparino, Cabral logró cierta repercusión hasta que su carrera quedó definitivamente consagrada en 1970 con su canción No soy de aquí ni soy de allá ("...no tengo edad ni porvenir/y ser feliz es mi color de identidad"), que fue éxito en la Argentina y que fue cantada y grabada en infinidad de lenguas y países.
Trovador y trotamundos antes que cualquier otra cosa, Cabral visitó y actuó en 165 países, con conciertos en lugares como el Lincoln Center de Nueva York, la Catedral de Toledo y el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México.
Exiliado en 1975 en México, luego de ser amenazado por la Triple A por ser considerado un músico de protesta, Cabral volvió al país en 1984 y unos años después gozó de una primavera de popularidad que tuvo su punto culminante con un concierto en el estadio de Ferrocarril Oeste ante 35.000 personas.
El cantautor, que tocó con músicos como Julio Iglesias, Neil Diamond, Mercedes Sosa y Dino Saluzzi, entre muchos otros, conformó una dupla particularmente exitosa con Alberto Cortez, con quien grabó tres discos y giró a lo largo de cuatro años con el espectáculo Lo Cortez no quita lo Cabral.
Por su actitud de vida y su mensaje de esperanza abierto a toda la humanidad fue declarado Mensajero Mundial de la Paz de la Unesco en 1996, y en 2008 recibió el título de Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.
Personaje de múltiples facetas, Cabral mantuvo relación con personalidades de la talla de la Madre Teresa de Calcuta, Golda Meier, Fidel Castro, Jorge Luis Borges y Pablo Neruda, entre otros notables, a los que siempre se refería en sus espectáculos, de los que extrajo enseñanzas y conformaron parte de su mundo artístico y su prédica.
El Indio Gasparino editó a lo largo de su carrera decenas de discos como Cabralgando, Pateando tachos, Entre Dios y el diablo, El mundo estaba bastante tranquilo cuando yo nací y Recuerdos de oro, y escribió los libros Salmos, Borges y yo, Ayer soñé que podía y hoy puedo, y el Cuaderno de Facundo, entre otros. Murió a los 74 años.
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