El cantautor cubano Silvio Rodríguez interpretó diecinueve de sus mejores temas ante varios miles de mexicanos a quienes invitó a que se sintieran cómodos, "como en la sala de una casa".
Las cerca de 10.000 personas presentes en el Auditorio Nacional se volcaron con el cantautor apenas 10 minutos después de empezar la velada al hacer los coros en "Te doy una canción" y aplaudir los poemas de Fernández Retamar.
Silvio Rodríguez volvió a su primer hogar: la Casa de las Américas, a la que festejó con su música, casi con la ternura de un arrullo, en el 50 aniversario de la institución que lo vio nacer como trovador.
"Es un homenaje a Haydée Santamaría... fuimos y somos todavía sus amigos y lo queremos hacer en el marco del 50 aniversario de la Casa de las Américas", dijo el músico, en sus únicas palabras al inicio del concierto que los organizadores titularon "Con las mismas manos".
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos