Oh bella ciao
Bellísima canción tradicional italiana, transformada por los partisanos, aquellos que resistieron admirablemente la invasión nazi y lucharon contra el fascismo, en un himno a la libertad, al amor, a la vida.
Bellísima canción tradicional italiana, transformada por los partisanos, aquellos que resistieron admirablemente la invasión nazi y lucharon contra el fascismo, en un himno a la libertad, al amor, a la vida.
Gustavo Benites Jara - Porque Italia, la patria de Dante, de Miguel Ángel, de Leonardo da Vinci, de Maquiavelo, de Gramsci, no sólo era Mussolini, ni las camisas negras, ni la noche oscura del fascismo, ni es sólo Berlusconi, sino era y es un pueblo que siempre ha amado la vida plena y libre.
Desde que los patriotas italianos lucharon contra los invasores nazis, la canción ha sido interpretada en todo lugar en que se combatiera por la libertad. Fue cantada en la resistencia chilena contra Pinochet; en el Perú por los combatientes del MIR, por los trabajadores, los campesinos y los maestros, en las inolvidables manifestaciones de los años sesenta y setenta; en Bolivia fue coreada por los obreros, los campesinos, los mineros, en su lucha contra las sucesivas tiranías del hermano país y contra el voraz neoliberalismo de Sánchez de Lozada, "si yo caigo en la montaña, cava una fosa en la montaña, bajo la sombra de una flor, así la gente cuando la vea dirá, que bella flor!"; en Nicaragua fue dicha contra Somoza, el carnicero, "será la flor de un guerrillero, muerto por la libertad!"; en Cuba, por los combatientes de Sierra Maestra, contra Batista, el mimado de los yanquis; en El Salvador, en Guatemala, en Haití, en el Vietnam heroico del legendario Ho Chi Minh, "esta mañana me he levantado y he descubierto al invasor, oh bella ciao", y durante veinte años combatieron al maniaco compulsivo invasor norteamericano y lo derrotaron; fue cantada en todos los países de América Latina, oh bella ciao, en el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional de México, en el 94, apenas el corrupto Salinas de Gortari anunció que México entraba a formar parte del primer mundo, engolosinado por el Tratado de Libre Comercio; fue coreada en el 68 francés, cuando millones de estudiantes dieron una lección de coraje y dignidad y paralizaron a la orgullosa Francia de De Gaulle.
Miles de grupos y solistas la han cantado en salas de barrio, en palacios, en grandes conciertos, en multitudinarias manifestaciones, en teatros sofisticados, en las calles, en los parques.
Oh bella ciao, oh bella muchacha, adiós, adiós, junto a canciones inolvidables como Venceremos, El Pueblo Unido Jamás será vencido, La muralla, Hasta siempre comandante (del legendario Carlos Puebla), o Te recuerdo Amanda o A desalambrar de Víctor Jara (asesinado por los fascistas chilenos), Que la tortilla se vuelva, El Turururú de la revolución española, o las canciones Qué dirá el Santo Padre y Los Pueblos Americanos de Violeta Parra. Y luego, cómo olvidar las voces de Mercedes Sosa (Gracias a la vida), de Atahualpa Yupanqui (El arriero), de Alí Primera (Madre, déjame luchar), de Piero (Los Americanos) o las irrepetibles melodías de Quilapayún, de Inti-Illimani, o más tarde las voces del recuperado Buena Vista Social Club de Compay Segundo e Ibrahim Ferrer, o la emergencia de la música protesta en el Perú con grupos como Alturas o solistas como Martina Portocarrero, entre otros.
En la tradición de la música popular del siglo XX, Oh bella ciao se inscribe con inusitada originalidad, con una genuina e insobornable pasión libertaria. Su ritmo sostenido, su contenido rebosante de amor y su emoción combativa, la convierten en una de las canciones eternas para los que luchan por construir un mundo nuevo. Y es la comprobación inobjetable que el arte siempre ha estado junto a quienes agonizan por llegar a la tierra prometida de la justicia, del amor, de la igualdad y de la libertad.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
Violeta y Gilbert. Una historia de amor, locura y música, de Patricia Díaz-Inostroza, reconstruye en formato de novela de no ficción la relación entre Violeta Parra y el antropólogo suizo Gilbert Favre. Publicado por Pehuén en 2026, el volumen aporta nuevos antecedentes sobre el primer encuentro de la pareja y aborda la presencia del desamor en algunas composiciones de la artista chilena.
La cantautora cubana Liuba María Hevia dará a conocer su nuevo trabajo, integrado por once canciones dedicadas a la memoria, el amor, la patria, la migración y la esperanza, en un concierto el 19 de septiembre de 2026 en el Ateneo de Madrid. El disco cuenta con las colaboraciones de Ana Belén, el gaitero Hevia y Marisa Valle Roso, y combina sonoridades cubanas y caribeñas con la trova, el blues, el country, la música asturiana y elementos de cámara contemporánea. El primer sencillo, Amada tierra mía, se publicará el 18 de septiembre.
La cantante y compositora hispano-argentina Marcela Ferrari presenta 30th (del disco que nunca salió), un proyecto de pop rock grabado en los años noventa que permaneció guardado durante tres décadas. Tras recuperar las cintas originales, digitalizar el material y completar las grabaciones, Ferrari ha iniciado la publicación de los nueve temas que integran el álbum, cuya edición completa está prevista para el 30 de diciembre de 2026. Los sencillos Carnavaleando y Cada mañana fueron publicados el 10 y el 28 de agosto, respectivamente.