Novedad discográfica
Liliana Herrero lanza «Fuera de lugar», un disco que interpela el presente desde la memoria
Seis años después de su último álbum, la cantante argentina Liliana Herrero publica un trabajo que no busca reproducir sino recomponer, con versiones de Yupanqui, Spinetta, Charly García, Teresa Parodi y Mocchi, entre otros, en un gesto artístico que explora la incomodidad como forma de resistencia.
Seis años después de su último álbum, la cantante argentina Liliana Herrero publica un trabajo que no busca reproducir sino recomponer, con versiones de Yupanqui, Spinetta, Charly García, Teresa Parodi y Mocchi, entre otros, en un gesto artístico que explora la incomodidad como forma de resistencia.
Portada del disco «Fuera de lugar» de Liliana Herrero.
Después de seis años sin grabar en estudio, Liliana Herrero regresa con Fuera de lugar, un disco que asume la incomodidad como punto de partida y convierte la distancia en posibilidad creadora. Grabado en los estudios ION junto a Pedro Rossi, Ariel Naón, Facundo Guevara y Mariano Agustoni, el álbum no solo marca un nuevo capítulo en su trayectoria, sino que también propone una reflexión profunda sobre el mundo actual desde la experiencia del canto.
Herrero define el disco como un "punto de fuga", no como retirada sino como intento de fundar otro espacio posible para cantar, pensar y resistir. Fuera de lugar no se plantea como un ejercicio nostálgico ni como una celebración de repertorios consagrados: es una obra que interroga sus propios materiales, en la que cada canción se transforma en territorio mutable, abierto a la relectura. En palabras de la propia artista: "Insisto, no me retiro del lugar, es el lugar lo que impide estar en él. Este mundo es ajeno y cruel…".
El repertorio del álbum traza un recorrido que va desde Atahualpa Yupanqui hasta Charly García, pasando por Raúl Carnota, Luis Alberto Spinetta, Teresa Parodi, Elvio Romero, Mocchi y Edgardo Cardozo. El disco se abre con una combinación entre un poema de René Char y El sanjuanino, de Ariel Naón, y concluye con Horacio, una pieza íntima dedicada a Horacio González, su compañero de vida.
En el transcurso del disco se encuentran momentos de alta densidad expresiva: Asilo en tu corazón, interpretado junto a Lidia Borda, la vibrante Compostaje de Mocchi con participación vocal de Susy Shock, Aguafuerte, sobre versos de Parodi y Romero, y Martín, de Cardozo, entre otras. La voz de Herrero —áspera, frágil, poderosa— se afirma en el cruce entre el canto y la palabra, en el borde exacto donde el repertorio popular se vuelve interrogación del presente.
La producción artística del disco estuvo a cargo de Liliana Herrero y Pedro Rossi, con arte visual de Nora Lezano. En conjunto, el trabajo adquiere una coherencia estética que va más allá de lo musical, apostando por una construcción integral donde cada detalle —el repertorio, los arreglos, las colaboraciones, las imágenes— responde a una misma sensibilidad crítica y poética.
Lejos de cualquier gesto complaciente, Fuera de lugar nace como un acto de resistencia. Herrero se posiciona frente a un mundo que define como virtual, injusto y excluyente, y desde esa conciencia propone un espacio de pertenencia que se construye desde el canto y la memoria colectiva. En sus palabras: "Este mundo… atenta contra la vida, ya que deshecha de plano todo lo que aún podemos llamar humano e incluso la misma palabra mundo".
La obra se escucha como una confesión compartida, como una conversación entre generaciones, como un refugio en medio de la intemperie. En esa línea, Fuera de lugar se inscribe en la tradición de la canción pensante, aquella que no teme mirar de frente los conflictos del tiempo que habita, ni hacerse cargo de su propia fragilidad.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
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