Nuevo cancionero y discografía
Guillermina Motta: Ternura y purpurina
Presentamos el séptimo de nuestros cancioneros y discografías anunciados en el marco de nuestro vigésimo aniversario. Guillermina Motta, octavo miembro de "Els Setze Jutges", cantautora, actriz, vedette. Sensibilidad y picardía. En fin, ternura y purpurina.
Presentamos el séptimo de nuestros cancioneros y discografías anunciados en el marco de nuestro vigésimo aniversario. Guillermina Motta, octavo miembro de "Els Setze Jutges", cantautora, actriz, vedette. Sensibilidad y picardía. En fin, ternura y purpurina.
Guillermina Motta.
Esta estudiante de Filosofia y Letras nacida en 1942 se convierte en el octavo miembro de "Els Setze Jutges" el año 1963, y forma parte —con Serrat, Enric Barbat, Francesc Pi de la Serra, etc.— de la segunda generación de la Cançó. Aunque escribe temas comprometidos e incluso existencialistas (La nit, Digueu-me per què) e incluso musica algún poema de Salvador Espriu (Assaig de càntic en el temple), la ironía está presente desde su primer disco con Els snobs, coescrita con la escritora Marta Pessarrodona, y Guillermina aportará a la Cançó una aparente frivolidad que no será del gusto de todos (parte del público del Palau de la Música la abucheará cuando estrene el poema anónimo del siglo XV No puc dormir soleta, incluido en uno de sus primeros álbumes, Visca l’amor (1968), que cuenta con una espectacular portada de estética pop, realizada por el dibujante Enric Sió, su compañero sentimental en aquel momento). Esta faceta suya llega al cenit en 1970, cuando publica un álbum (Remena, nena) con versiones descaradas y frescas de cuplés popularizados en la Barcelona de antes de la Guerra. El tema que da título al disco —procedente de una comedia musical protagonizada por Josep Santpere, padre de Mary Santpere— se hará popularísimo y —a veces muy a su pesar— se le adherirá como una segunda piel.
Su estrecha relación con Joan Manuel Serrat le hará posicionarse a su favor cuando el "noi del Poble Sec" desate la polémica en 1968, al decidir cantar también en castellano. De hecho, Guillermina grabará un álbum en esta lengua (Guillermotta en el país de las Guillerminas 1972), con textos de Manuel Vázquez Montalbán.
Enamorada de la canción francesa, a lo largo de su trayectoria graba adaptaciones —firmadas por Josep M. Espinàs, Delfí Abella y Miquel Pujadó, entre otros— de temas de Brel, Barbara, Anne Sylvestre, Ferrat, Trenet, Béart, Gainsbourg, Boris Vian (su versión de Fes-me mal, Johnny es muy recordada), Brassens y otros grandes autores, que encontramos en discos como Cançons que estimo per a la gent que estimo (1984), Vota Motta (1977), Una bruixa com les altres (1981) e Íntim (1999). También colabora con Enric Barbat en un disco dedicado a versiones de tangos (Tango, 1972), y publica álbumes dedicados a poetas (Canticel, 1976, —con poemas de Josep Carner— y Bestiari, 1989). También canta temas escritos por el que será durante un tiempo su marido, Albert Rubio, en Lluny de Malibú (1987).
Su gran desenvoltura interpretativa le permite no solamente ser una cantante muy popular y solicitada durante años, sino también participar en espectáculos teatrales (Amics i coneguts, 1969) y películas (Topical Spanish, 1970), así como protagonizar una serie televisiva (Les Guillermines del rei Salomó en 1981). Con el tiempo, irá apartándose de los escenarios y dedicándose sobre todo a la radio y la televisión. Su última producción discográfica es la caja Fent equilibris (2002), una "casi integral" de 6 CD que incorpora algunos temas inéditos.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.
El cantautor italo-argentino Piero falleció el miércoles 7 de octubre en Buenos Aires a los 81 años, después de más de seis décadas de trayectoria. Autor e intérprete de canciones como Mi viejo, Para el pueblo lo que es del pueblo, Que se vayan ellos y Pedro Nadie, desarrolló una obra en la que convivieron la canción popular, el compromiso social y un repertorio centrado también en la paz y la solidaridad.
Frank Delgado publica Archivos Descalcificados, un disco grabado en 2018 que reúne diez canciones que habían quedado fuera de trabajos anteriores. El álbum cuenta con arreglos y guitarras de Yibrán Rivero y funciona, según explica el propio cantautor cubano, como una recopilación lógica de composiciones pertenecientes a momentos muy distintos de su trayectoria, algunas escritas hace más de cuarenta años y otras hace más de veinte.
El fotógrafo Maxi Vernazza publica Alguien en el mundo, un libro que reúne imágenes de Charly García tomadas entre 1998 y 2008, durante una de las etapas más intensas de su trayectoria: los años atravesados por el concepto Say No More. El volumen nace de casi dos mil fotografías, analógicas y digitales, y recorre escenarios, viajes, estudios, hoteles y momentos cotidianos del músico argentino.