Enmandilados o castrados, los carneros de punta portaban cencerros al cuello para guiar a los rebaños trashumantes de merinas por cañadas, cordeles y veredas gracias al sonido que desplegaban y que el etnógrafo Joaquín Díaz, a través de una exposición, ha elevado a la categoría de instrumentos musicales.
Uno de esos cencerros, fechado en 1930 y fabricado artesanalmente por Urbano Jiménez, un pastor trashumante de Cervillego de la Cruz (Valladolid), forma parte de la exposición Fabricantes de tonadas, promovida por la Fundación Joaquín Díaz e inaugurada este miércoles en Valladolid, donde podrá verse hasta el 10 de noviembre.
El Ayuntamiento de la ciudad española de Valladolid ha reconocido la trayectoria de Joaquín Díaz en la investigación, preservación y difusión de la cultura tradicional, en un emotivo homenaje celebrado hoy en el Salón de Recepciones del Consistorio.
El alcalde ha destacado que este reconocimiento se otorga a "un ciudadano ejemplar, que ha enriquecido la identidad cultural de Valladolid y ha sabido transmitir con rigor, humildad y pasión el alma de nuestras tradiciones".
El etnógrafo, investigador y divulgador Joaquín Díaz reúne en Recordando, su nuevo libro, los recuerdos, anécdotas y circunstancias que acompañaron las cientos de grabaciones realizadas a lo largo de más de sesenta años de trayectoria, ofreciendo una mirada personal sobre la evolución de la música tradicional y de la propia industria fonográfica.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos