Los médanos son hoy el inconfundible paisaje de la costa de Uruguay pero, hace unas décadas, su estado, más agreste aún, daba el marco apropiado a quienes buscaban soledad, calma o inspiración. Así era Las Toscas en los años 70, cuando una noche Alfredo Zitarrosa pidió una canción a Idea Vilariño.
La poeta, de cuyo nacimiento se cumplieron este martes 100 años, tenía allí una casa.
Este domingo se cumplen 32 años de la muerte del popular compositor, poeta y cantor uruguayo Alfredo Zitarrosa (1936-1989), creador de emblemáticas canciones como Guitarra negra, El violín de Becho, Doña Soledad y Milonga de contrapunto, una composición abiertamente política que grabó hace 50 años y que dada su extensa duración ocupó las dos caras de un LP.
Un asteroide que orbita en el cinturón de estos cuerpos celestes ubicado entre Marte y Júpiter fue bautizado con el nombre del cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa (1936-1989), un homenaje de la ciencia a una personalidad fuera de este campo, dijo el 17 de enero a Sputnik el físico Martín Monteiro.
El asteroide (17410) 1988 CQ4, de 3,4 km de diámetro, fue descubierto por el astrónomo belga Eric Walter Elst desde el Observatorio La Silla en Chile el 13 de febrero de 1988, casi un año antes de la muerte de Alfredo Zitarrosa.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos