Hace unos días aparecía en el Periódico de Catalunya un artículo sobre Joan Baptista Humet, llevaba por título Humet, un canto a la vida.
"Yo amo mucho y me ama mucha gente. Por esto doy las gracias"
Omara justifica este disco porqué "debemos dar las gracias a los autores, a los músicos, al público que nos recibe, que nos aplaude, que nos da estímulo para cantar, a los padres, a Cuba porqué allí fue donde me formé" y esto, de hecho, es una pequeña aunque legítima trampa: Omara rinde homenaje pero también se regala un CD con las canciones que siempre había querido grabar y rodeado de la gente con la que quería trabajar.
Nuestro amigo Luis comienza a componer en el otoño de 1966 impresionado por la forma en que Dylan llevó el surrealismo a la canción folk americana primero y al rock después. Durante el mes de Octubre de ese año se encierra por propia voluntad, para intentar crear alguna canción que valga la pena teniendo a Bob Dylan como referente en la elaboración de los textos sobre todo y a Massiel como posible receptora para interpretar esas canciones, ya que nunca pensó en grabar él mismo.
A principios de este año, y dentro de Barnasants, se presentó en Barcelona: La Vida al Sol de Joan Isaac, con este motivo escribí un comentario en un blog dedicado a la canción de autor y a los cantautores, en el que se muestran y comentan discos con un significado muy especial para quienes colaboramos en dicho blog, que lleva por nombre: Autaria. Personalmente creo, como dijo en una ocasión el periodista Victor Alfaro, que Autaria es el paraíso de la música de autor, el blog de los discos perdidos. Al menos lo es para mí, y seguro que también para los visitantes.
Francisco Espinosa sigue en su gira mexicana. Desde allí nos envía unas interesantes reflexiones sobre la situación de la cancón de autor en México.
Venir a México siempre fue una de mis grandes ilusiones, una de mis obsesiones, ya que hace mucho tiempo que tengo una estrecha relación con amigos mexicanos, sobre todo trovadores. Así mi primer concierto en México DF será siempre una experiencia inolvidable por lo que fue y por lo que representó.
En los días que llevo aquí, he descubierto que posiblemente haya mucha gente en México que no sabe nada de trova, pero la gente que conoce esta música, está bastante más informada que en España, hay un gran y buen gusto hacia este tipo de música.
El trovador Francisco Espinosa, hermano y colaborador de CANCIONEROS.COM, se encuentra de gira por México con la aragonesa María José Hernández en donde compartirán escenario entre otros con Mexicanto, Alejandro Filio y Alejandro Santiago. Han sido invitados al concierto en homenaje al trovador cubano Amaury Pérez y desde allí nos envía una crónica.
Amaury es un trovador muy querido en México, de ahí la gran asistencia al concierto, celebrado en el "Teatro Metropolitan" anoche, 16 de Octubre. Por desgracia, en España Amaury es un gran desconocido para el publico, pero aquí es un trovador seguido, del que la gente tatarea las canciones, se saben todas las letras, vibran, aplauden, e incluso lloran al escuchar su música.
Claudina, en concreto, nos aportó su sensibilidad poética, la tremenda belleza de su voz y su extraordinaria capacidad para la interpretación.
Alberto, por su parte, nos proyectó su profundo sentido de la música y su lucidez armónica, y rompió el molde de quienes pensaban –todavía en aquel momento– que, para componer una buena canción, bastaba con disponer de un texto interesante y comprometido y de unos cuantos acordes de guitarra que le sirvieran de acompañamiento.
Su padre, don Francisco Iglesias Amor, fue un famoso cantor, compositor y actor argentino. “Mi viejo –escribe Rafael– fue uno de esos pilares de la música popular que debido a su obra y trayectoria ostentaba esa categoría de prócer indiscutido, un referente. Él y otros de su mismo rango pertenecían a una generación de artistas que en nada se parecían a los que hoy se estila.
Él mismo reiteraba y aclaraba esa cuestión en el texto de presentación de su disco El payador perseguido, grabado con Omar Berruti (Fonomusic, 1996).
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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