El cantautor Luis Eduardo Aute, quien en agosto traerá a la Argentina las canciones de su reciente álbum Intemperie donde denuncia el presente europeo, consideró que mientras “Occidente es un barco que se está hundiendo, Latinoamérica tiene el proyecto de construir un barco”.
Desde Madrid y a través del teléfono, el artista, de 67 años, insistió que “si hay algún futuro en la historia, ése se ubica en África y en América Latina”.
Luis Eduardo Aute lanza una versión inédita de Quiéreme, una canción incluida en su último CD Intemperie, versión que cuenta con la colaboración de artistas jóvenes de estilos muy dispares.
Artistas tan dispares como Christina Rosenvinge, Nacho Vegas, La Bien Querida, Shinoflow, Marc Ros (Sidonie) y Sílvia Comes han participado una versión de esta canción.
Este 16 de noviembre Luis Eduardo Aute publica Intemperie, su disco número "treinta y tantos" —ni él mismo sabe concretarlo— después de 42 años de carrera musical plagada de canciones que forman ya parte de la memoria colectiva. Pero lejos de mirar al pasado o quedarse en la autocomplacencia, sigue tan curioso como siempre y no duda en recalcar las bondades del hip hop como género de autor y de riesgo.
Según ha destacado, en todo el mundo el fenómeno hip hop "es muy importante", no sabe si con futuro "o sin futuro pero con mucho presente".
Luis Eduardo Aute publica el 16 de noviembre de 2010, Intemperie, su nuevo álbum de canciones inéditas.
Luis Eduardo Aute lo prometió hace tres años a los vecinos del barrio de Gràcia en Barcelona y esta noche cumplió su palabra estrenando una canción —la primera que compone íntegramente en catalán— dedicada a la Plaça Rovira en plenas fiestas mayores.
Luis Eduardo Aute nació en Manila el 1943 aunque muy pronto se trasladó al barrio de Gràcia en Barcelona, de donde era originario su padre y en donde ha residido en tres ocasiones.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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