El trovador Xavier Baró ofrece este año dos conciertos en el BarnaSants. El primero será este jueves 2 de febrero en el Harlem Jazz Club de Barcelona, donde Baró ofrecerá un repaso a su extensa discografía y el domingo 12 de febrero el cantante presentará su décimo disco en solitario, I una fada ho trasmuda (Y una hada lo transmuda, Satélite K, 2016), en la Jazz Cava de Vic.
I una fada ho trasmuda se adentra en el íntimo y a la vez universal territorio de las "canciones de amor y de misterio", subtítulo que anticipa los once temas que componen el disco.
El filólogo y cantautor egarense celebra cincuenta años de carrera (y más de una docena de discos, que no es poco).
Se le conoce como traductor de los chansonnier franceses, pero recientemente tradujo parte de la obra de Francesco Guccini, el más poético de los cantautores italianos.
En este concierto, el segundo de la serie titulada Gioielli italiani (Joyas italianas), donde una parte del repertorio está dedicado a canciones italianas, Pujadó presentará, además de canciones de su repertorio, también algunas de las traducciones de Guccini y de otros cantautores italianos.
Un tándem de guitarras nada comparable a ningún otro que cambiará la lógica del concierto. Ante dos indomables delirantes puede pasar lo imprevisible. Os convencerán de que entre el bien y el mal existe una frontera bien delgada.
.Peteco Carabajal cerró en la madrugada del lunes la 57ma edición del Festival Nacional de Folclore presentando su nueva propuesta musical, Riendas Libres, que comparte con sus hijos Homero y Martina, y en la que propone un despojado acercamiento de guitarras y bombos a la música de raíz, a los que suma ocasionalmente la electrónica.
Los Revelación, destinados a grupos y solistas surgidos de los certámenes Pre Cosquín que se realizan en todo el país y que actúan en la Próspero Molina con una presentación breve, fueron para el dúo CheChelos, integrado por Mauro Sarachian y Ramiro Zárate Gigi y para la Compañía de Danzas Pucará.
La 27 edición del evento cerró el domingo por la noche con un invitado especial, El Chaqueño Palavecino, una de las figuras más populares del folclore argentino, quien volvió a hacer gala de su oficio y se integró al concierto de Los Alonsitos para cantar chamamé ante más de 14.000 espectadores que desbordaron el correntino anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola.
La sólida concepción camarística del Chango Spasiuk y la vigorosa versión eléctrica de Bruno Arias, una de las grandes voces de la actualidad del folclore argentino, marcaron la temperatura de la octava noche del Festival de Cosquín, que concluye este domingo.
Chango Spasiuk fue el primer músico en pisar el escenario Atahualpa Yupanqui de la Próspero Molina, para un logrado set en el que hizo brillar su elaborado acercamiento a la música del Litoral acompañado por músicos de excepción como Marcos Villalba en percusión, Marcelo Dellamea en guitarra, Pablo Farhat en violín, Diego Arolfo en guitarra y voz y Heleen De Jong en chelo.
Después de haber sido pianista de Gato Pérez, liderado el mítico grupo de rumba Ai Ai Ai, y el autor de infinidad de composiciones y producciones, ahora Pep Lladó se desnuda y se decide a cantar por primera vez sus nuevas canciones en Després de la rumba (Después de la rumba, Sota la Palmera, 2016).
Després de la rumba surge como una evolución de su trayectoria en el mundo de la rumba y cierra la puerta de su anterior proyecto Andar Contigo.
Jaume Arnella y Ferran Martínez hace más de 35 años que comparten escenarios y en el 30 Tradicionàrius presentarán su último proyecto conjunto. Un disco grabado de forma casera con canciones cantadas en la comarca catalana de la Garrotxa: Cançons aspres i de mala petja (Canciones ásperas y de mal andar).
Los temas que conforman el disco son canciones que cantó Ciset Barraquer y formaban parte de la Obra del Cançoner Popular, que en 1922 pasó por Les Planes con los maestros Joan Llongueres y Joan Tomás.
En una noche de fuerte impronta festivalera, con el Chaqueño Palavecino en el cierre y los festejos por los 50 años de Los Carabajal en la apertura, Mariana Carrizo coló la extraña magia de un repertorio que cruzó la rudeza simple y verdadera de la copla con la ensoñación jazzística del piano de Leo Genovese, generando un artefacto musical potente y raro que se transformó en lo mejor de la sexta noche de Cosquín.
Elena Roger, Hilda Lizarazu y Soledad Villamil, se asociaron en un ensamble que le puso chamamé a su trayectoria compartiendo la tradición musical correntina junto a cuerdas, vientos y una voz y percusión autóctonas, ante 10.000 personas en la Fiesta Nacional que se desarrolla en el anfiteatro "Mario del Tránsito Cocomarola", en Corrientes (Argentina).
A las artistas reconocidas por su trayectoria en el rock, el tango y la escena teatral, se les sumó la cantante correntina Valeria Gómez, integrante de la Orquesta Folclórica de la Provincia de Corrientes, que aportó además un ensamble para poner música a las voces femeninas.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.

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