La influencia de Nicanor, Violeta y Roberto Parra se ve hasta hoy en la música, el teatro y la literatura.
La condición de hermano mayor, en un familión que al poco andar se vio sin padre, fue la base de autoridad que Nicanor Parra tuvo desde 1929. Poco después, ya como alumno del Pedagógico (Matemáticas y Física), se convirtió en el sostén económico de Clarisa, su madre, y asumió que su juventud se vería interrumpida por las decisiones que debió tomar a nombre del clan, como la mudanza paulatina desde Chillán a Santiago o el lugar en el que habrían de continuar sus ocho hermanos menores los estudios.
Mónica Echeverría narra en primera persona la vida y la muerte de Violeta Parra en el libro "Yo, Violeta" que sale hoy a la venta y se presentará el próximo 7 de septiembre en el Centro Centro Cultural Gabriela Mistral de Santiago de Chile.
"Yo, Violeta" es el relato de una mujer que se salvó de ser analfabeta y que logró desarrollar su fuerza artística y componer canciones como Gracias a la vida o Volver a los diecisiete.
Después de años de tener acceso parcialmente a la obra de esta artista chilena, se anuncia la próxima edición de sus Obras Completas en Chile.
Si bien estos discos tuvieron reediciones hasta principios de la década del 70, a partir de la dictadura que asoló a Chile y hasta la actualidad, solo se han reeditado una parte de esa grabaciones históricas en distintas compilaciones pero que solo cubren una pequeña parte de todo lo que grabó la artista Chilena para la Odeón.
Tal como hiciera en su día la Fundación Víctor Jara, la Fundación Violeta Parra ha publicado una nota en la que declara categóricamente que jamás autorizó ni fue consultada con respecto al homenaje que ambos trovadores chilenos recibieron en Pompeya (Italia).
La actividad organizada por la fundación Teatro Mil, con la dirección musical de Horacio Salinas, y patrocinada por la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería DIRAC, fue una iniciativa en la cual la fundación Violeta Parra no tuvo participación.
La norteameriana Karen Kerschen acaba de publicar la biografía (no autorizada) de la trovadora chilena Violeta Parra: By the Whim of the Wind (Violeta Parra: por el capricho del viento), la primera que se publica en inglés.
La Fundación Víctor Jara señala en forma categórica, que no participa del concierto “Hecho en Chile”, homenaje a Violeta Parra y Víctor Jara que se desarrollará el 30 y 31 de julio de 2010 en el Teatro Grande de Pompeya, Italia.
Independientemente del alto nivel artístico que sabemos tendrá el homenaje a Víctor Jara, no aceptamos que se utilice la figura y obra de Víctor en el marco de ”los festejos del Bicentenario de nuestro país” (según el comunicado de prensa de prensa Fundación Teatro a Mil), considerando que fue un artista profundamente crítico de la sociedad chilena del siglo veinte.
La obra ganadora del Premio Altazor 2010, en la categoría mejor coreografía, se presentará los días 1, 2 y 3 de julio en el anfiteatro de la Caja de Compensación Los Andes en Santiago de Chile, a partir de las 20 horas.
Como una forma de compartir con el público la satisfacción de haber obtenido tan prestigioso reconocimiento, es que la compañía universitaria quiere ofrecer estas tres funciones de manera tal de dar a conocer con más fuerza la vida y obra de la gran folklorista chilena Violeta Parra.
Le gusta el invierno, Cerati y las canciones que paren corazones. La hija de Violeta Parra aprovechó la estación gris para relanzar todo su catálogo y un disco doble donde canta a la madre. Aquí su voz y manuscritos hablan sobre el origen del proyecto y revela unos poemas que escribió para el ex Soda Stereo.
Las canciones son desgarros”, dice Isabel Parra como mirando el horizonte. Y aunque no llueve sobre Santiago, su voz trasluce gotas que ha derramado por años sobre el papel.
Porque los estribillos para la hija de Violeta se construyen a la antigua, con lápiz, ojalá en invierno y con palabras que se estrellan contra la página en blanco.
La figura de Violeta Parra (1917- 1967), cantante, artista y exponente del folclor chileno, revive este año con cinco grandes proyectos en los que trabajan sus hijos Ángel e Isabel. Los dos han seguido sus pasos como cantantes y compositores.
"Los chilenos siguen hablando de Violeta Parra. Recientemente, hice una gira por Chile, con 30 conciertos. Fui hasta la isla de Pascua y fue impresionante. Presento una canción de mi madre, toco el primer acorde y la gente la canta entera. Su figura está vivísima". Ángel Parra, de 66 años, ha estado en Lisboa, donde ha participado en un encuentro con jóvenes escritores chilenos.
El director Andrés Wood la eligió en un casting donde participó Catalina Saavedra y desde hace un mes que toma clases de guitarra con Silvia Urbina, amiga de la folclorista. “Violeta se fue a los cielos” será la tercera cinta de esta actriz de 35 años que ha desarrollado su carrera en el teatro.
Francisca Gavilán es la actriz que interpretará a Violeta Parra en la próxima película de Andrés Wood, “Violeta se fue a los cielos”. Su elección no fue una decisión apresurada para el cineasta que hasta mediados del año pasado había mantenido contacto con la ahora popular Catalina Saavedra (“La nana”) y otras tres actrices que participaron en el casting para el papel.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.
El compositor e intérprete Borja Penalba presenta "La suite de Parlavà", su segundo trabajo bajo la marca "Giròvag", un álbum de once canciones nacido de un retiro reparador que presentará en vivo este domingo 27 de marzo en La Fàbrica, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants.

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