Cerrando el mes de septiembre debutó en Chile Hoppo! el proyecto alternativo de Rubén Albarrán, que entrega excelentes reinterpretaciones de la canción latinoamericana.
![]() Hoppo!
© Carlos Müller/Rocknvivo
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La música se mezcla, va y viene, viaja por los tiempos y viene a caer como nueva en los pies, con otros sonidos, con otras intenciones, otros aires, pero envuelta con la claridad de las interpretaciones dignas de ser rescatadas. Las letras del cancionero latinoamericano merecen ser escuchadas, envueltas en una nueva seda para renacer, y eso es lo que propone Rubén Albarrán con su proyecto Hoppo!
Rubén es una de las mejores voces que ha dado la escena de rock y pop latinoamericano en los últimos 20 años, y que hemos podido seguir en los discos de Café Tacvba. Este grupo mexicano, una de las mejores bandas latinoamericanas de ese género, permanece en actividad y en receso en forma alternada, dando el espacio y el respiro necesario para que aparezcan estas vueltas solistas. Y bajo estos últimos respiros, Rubén forma esta agrupación rescatando importantes creaciones del cancionero latinoamericano de los últimos 40 años.
La música de Hoppo! viene a ser una reinterpretación del repertorio de autor latinoamericano, después de un par de décadas bajo el alero de las tendencias mas actuales de la música, lo cual permite a esta agrupación acercarse sin empacho y con la mayor libertad a este repertorio, manteniendo en mente la base esencial de estas canciones: el poder ser interpretadas en público.
Este proyecto, que hasta el momento se había mantenido en las fronteras mexicanas, llegó a Chile, mostrando su repertorio en la sala SCD de la Florida, ante una sala con menos de la mitad de su capacidad ocupada. Sin duda, el repertorio y la entrega mereció mayor público, pero los artistas no se amilanaron y entregaron su arte con la misma lucidez y prestancia que ante un Estadio repleto.
Lo más destacable es la calidad vocal de las interpretaciones de Rubén, que en sus cuerdas alcanzan niveles casi divinos. Es así como las interpretaciones de Balderrama y Alfonsina y el mar, que conocimos en las versiones de “la Negra” Mercedes Sosa, alcanzan en estas interpretaciones de Hoppo! niveles de antología. Se puede oír a Alfonsina sumergiéndose sin descanso en el mar, al existir en el arreglo una reestructuración de la canción dejando el coro sólo para la parte final y con repetición; con lo cual Alfonsina vuelve a respirar sólo casi al final de su eterno destino.
Las cuerdas de Rubén se mantienen tersas, con una claridad abrumadora, una voz perfecta para poder escuchar con detención el mensaje de cada una de estas canciones; a lo que atentó en varios pasajes la ecualización que dio cierto énfasis a los instrumentos, y que afectaba a una buena audición de la voz.
El desparpajo en los movimientos escénicos, la cuidada interpretación que iba desde una guitarra eléctrica, pasando por una quena (flauta andina) y terminando en el sitar (instrumento de cuerda hindú); permitieron que el público pudiera disfrutar de interpretaciones de primer calidad.
Un buen show, con macizas interpretaciones, para canciones con historia, que fueron entregadas con calidad y calidez al público de Santiago.
Lista de Temas:
Canto Guarní
Replica al Corazón (tema original Hoppo!)
Flor del color de la mentira (del proyecto Chiapas. Original de RA)
Cueca 1 (Hoppo! Sin Rubén)
Cueca 2: Chicha de Curacaví (Hoppo! Sin Rubén)
Ojalá que llueva café
Canción a las madres
+1
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

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