Por séptimo año consecutivo hemos elaborado una lista con los discos imprescindibles del año que se termina. Como cada año no pretendemos pontificar sobre cuáles han sido los mejores. Seguramente habrá tantas listas posibles como aficionados. Esta es sencillamente nuestra lista con la total seguridad que si bien no están todos los que son, sí son todos los que están.
Aun así, entendemos que esta lista de "imprescindibles", aunque necesariamente incompleta, es una buena herramienta para los amantes de la canción de autor que gustan de conocer nuevas propuestas y cada año está más solicitada por muchos de nuestros lectores que nos la reclaman desde hace varios días.
Fernando Cabrera, uno de los artistas con más personalidad en la música popular del Uruguay en las últimas décadas, publica 432, su nuevo disco con once canciones de autoría y una prestada. Una álbum breve —27 minutos— pero intenso.
Este el nuevo disco del trovador uruguayo tiene como invitados especiales a Martín Buscaglia, Gonzalo Levin (saxo, flauta), y Federico Vaz (armónica).
Incluye temas de un minuto de las que suele producir, "canciones muy breves, muy chiquitas, que no siento que necesiten ser repetidas o agregarles una introducción para estirarlas, son así, microcanciones, acá hay cuatro de ellas".
Tras la publicación del disco Tinc una casa al mar, Joan Isaac vuelve a editar un nuevo trabajo: Azimut, en el que se encuentra acompañado por el músico y compositor Eduard Iniesta. Durante 2023 fue publicada una recopilación antológica de la obra del artista, compuesta por veinticinco cedés, como parte de la conmemoración de sus cincuenta años de oficio y 70 de vida, que culminó con un gran concierto en El Palau de la Música catalana y la edición de Joan Isaac al Palau en 2024. Azimut es su más reciente creación, una obra protagonizada por unos textos profundamente poéticos, vestidos fundamentalmente por voz y cuerdas.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos