Che Joven, la formación argentina liderada por Pablo y Marino Coliqueo que irrumpió hace 24 años con letras comprometidas y una cepa folclórica, se despedirá de los escenarios el domingo próximo por la noche en un teatro de la ciudad de Buenos Aires.
Che Joven nació con la vocación por recopilar sonidos heredados de la cultura mapuche.
Los Che Joven son dos jóvenes cantautores de la Patagonia —Pablo y Marino Coliqueo— que atraviesan el cancionero de raíz folklórica desde hace casi 20 años y ahora presentan Nuestro mensaje su nuevo trabajo.
El vínculo entre el kultrun, la trutuka, la guitarra, el bombo, el bajo, la batería, donde los loncomeos, las chacareras y los candombes tienen en sus letras —en su mayoría propias— un intenso color de compromiso, haciendo de este combo de sonoridades una propuesta sumamente genuina y original.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos