A raíz del texto de Silvio Rodríguez Preguntas de un trovador que sueña, se ha desatado un intercambio epistolar entre el trovador cubano y el opositor anticastrista en el exilio Carlos Alberto Montaner que ya va por el sexto capítulo. Reproducimos íntegramente la conversación epistolar, que todavía sigue abierta.
Leerla íntegramente aquí.
[2] Carta del 1 de abril de 2010 de Carlos Alberto Montaner a Silvio Rodríguez
El cantautor Silvio Rodríguez me ha hecho una pregunta públicamente.
Tal como estaba anunciado, Silvio Rodríguez abrió el "Concierto por la Patria", pero en lugar de cantar recitó las «Preguntas de un trovador que sueña», un texto suyo que ha sido divulgado en internet en los últimos días y que ha propiciado un debate aún abierto con el escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner, exiliado en Miami. Éste es el texto íntegro.
a Bertold Brecht, por sus Preguntas de un obrero que lee
Si el flautista de Hamelín partiera con todos nuestros hijos ¿comprenderíamos que se nos va el futuro?
Si ese futuro que se nos va supiera adónde lo lleva el flautista de Hamelín ¿partiría con él?
Si un huelguista de hambre exigiera que Obama levantara el bloqueo ¿lo apoyaría el Grupo Prisa?
Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?.
Silvio Rodríguez abrirá el «Concierto por la Patria» de este sábado en la Tribuna Antiimperialista. El cantautor tendrá a su cargo el comienzo de un amplio espectáculo” donde artistas e intelectuales defenderán, desde ese escenario habanero, la vida y el derecho Cuba a mantener su independencia” según se afirma desde Cubadebate.
Silvio Rodríguez dijo en aquella presentación, el pasado 26 de marzo, que en estos momentos Cuba "pide a gritos" la "revisión de montones de cosas, desde conceptos hasta instituciones", pero insistió en tener “muchas más razones para creer en la revolución, que para creer en sus detractores”.
El cantautor censuró a quienes controlan información mediática globalizada y satanizan a Cuba, de quienes dijo: “Son los mismos sinvergüenzas de hace 50 años” que "nos tienen bloqueados de todo, menos de su sacrosanta información” pero también criticó a la prensa oficialista isleña.
En entrevista con el diario argentino “Página 12”, Rodríguez opinó que "hay que superar la lógica de la Guerra Fría”.
En la charla, defendió la figura del mítico guerrillero argentino-cubano Ernesto Ché Guevara frente a sus detractores.
He dudado muy mucho antes de escribir este artículo. Primero quería hacer una carta abierta a Quim Monzó pero definitivamente no me gusta esta costumbre tan poco elegante de “te lo digo a ti Pedro para que me oiga Juan”. En segundo lugar Silvio Rodríguez ya es mayorcito para defenderse solo y quién soy yo para meterme donde nadie me ha llamado.
Quim Monzó (Barcelona 1952) es por encima de todo —aunque parezca poco creíble si leen el artículo de referencia— uno de los mejores escritores catalanes vivos y uno de los columnistas más considerados en este país.
En una Cuba que hierve de ritmo, las canciones de Silvio Rodríguez siempre han dado grima.
Muy mal deben estar las cosas en Cuba cuando hasta Silvio Rodríguez dice que "el país pide a gritos la revisión de muchas cosas, de muchos conceptos, incluso de instituciones". Rodríguez ha sido la voz del régimen, el Manolo Caracol del castrismo, y si el Manolo Caracol del castrismo dice que la cosa ya no se aguanta es que la situación es grave.
De regreso de uno de los estados de emoción más intensos que haya podido experimentar en mucho tiempo ante una canción, comienzo a articular estos párrafos.
Mira que al bolero le han dicho pesadeces en este último medio siglo: que si el bar, que si la cantina, cosas de gente sin melodía, abandonados de la forma, atentos solamente a la palabra sin saber qué hacer con el tesoro derramado sobre la historia propia y verdadera que amasaron legiones de trovadores y poetas, cancioneros y cancioneras empeñados en tener siempre a mano algo nuevo y fresquecito para darnos de cantar.
En un escrito firmado por Silvio Rodríguez, el trovador cubano explica las canciones de su último disco «Segunda cita» una a una.
2. Los que gobiernan la información mediática trazan paisajes ideológicos. Dicen que la “guerra fría” quedó atrás, pero siguen usando sus mitos discriminatorios. Tonada del albedrío empezó a tomar forma ante tergiversaciones del significado del sacrificio de Ernesto Guevara.
Cuando alguien como Silvio Rodríguez dice algo, nunca pasa desapercibido. Les ofrecemos la transcripción de la Conferencia de Prensa ofrecida por el trovador cubano en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, el 26 de marzo de 2010 para que puedan opinar en primera persona.
Se llama Segunda Cita porque hice un primer disco que se llamó Cita con ángeles y, recuerdo en la misma conferencia de prensa dije que veía venir la cita con los ángeles de mi tierra. En el interín hubo otro disco por el medio, porque a veces las canciones se van preparando.
Tengo entonces aquí, además de esa riqueza insustituible de la experiencia y la memoria compartidas, los comentarios que escribió el trovador sobre las canciones del disco, mis propias notas nacidas de las ideas que proponen los textos/los poemas de esas canciones y el eco de la pre-audición hecha, hace algunas semanas, en la pequeña cabina de sonido de Ojalá, junto al amigo Joaquín Borges-Triana, con la compañía amable de Olimpia y Ana Lourdes, cuando la Segunda cita sonó por primera vez para nosotros, proponiendo laberintos desde su compleja sencillez, avizorando alegrías desde su óptica a veces grave, intuyendo amor desde una ética que va de cita en cita, como la vida misma, construyéndonos —ad astra per aspera— interminables.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez dio a conocer en el Hay Festival de Cartagena de Indias (Colombia) Silvio Rodríguez, diario de un trovador, un libro que reúne textos inéditos de su cuaderno personal en diálogo con 143 fotografías del argentino Daniel Mordzinski, fruto de más de dos décadas de encuentros, viajes y trabajo compartido.
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.

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