Aparentemente «Guillamino» y Manuel García, sin nada en común, comparten y conectan. Eso a lo que se le llama “empatía”.
Pau Guillamet “Guillamino” y Manuel García provienen de mundos distantes y distintos, dos realidades y dos universos lingüísticos diferentes. Incluso estilísticamente no comparten el mismo punto de partida.
Sin embargo se da entre ellos una conexión que va más allá de lo artístico e irrumpe en lo personal. “Somos muy buenos amigos porque nos vemos muy poco”, bromean.
Manuel García nos da su explicación: “Nuestro camino es muy inquieto y hemos elegido distintos estilos de música o diversas formas de hacer la música según nos ha ido pareciendo, pero básicamente hay una apertura mental a trabajar con nuevas sonoridades y nuevas experimentaciones musicales. No somos músicos que hagan reggae, trova, rock o música electrónica sino que somos músicos en la medida que los lenguajes se nos van abriendo según los contextos que vamos viviendo y trabajando”.
Y es que, en el fondo, los mundos y las realidades no son tan distantes y hay más cosas que nos unen de las que nos separan. O al menos esta es la sensación de Pau de cuando estuvo presentado eXile en Chile: “El feed-back que recibí es que yo podía ser muy exótico allí, pero luego vi que no. Habían muchos lugares comunes: la dictadura, la canción protesta y yo cantando temas de Lluís Llach. Encontramos más puntos de conexión que los que yo esperaba en un inicio”.
“Pau recantaba y reencarnaba la figura de ese Serrat que nosotros conocimos más jóvenes hace muchos años atrás en función de una canción cantada en catalán, de una canción afectiva acerca de su propio pueblo y de su propia lucha y en ese sentido tenía mucha coherencia escuchar también a Pau por la curiosidad que tenemos también los chilenos en rescatar nuestra historia”, añade Manuel García.
Sobre su acogida en la tierra de Guillamino, el chileno reflexiona: “Yo tengo una experiencia muy bella aquí en Catalunya, primero con el proyecto eXile y segundo por mi propia música. Veo mucha tensión, mucha curiosidad, varias veces se ha desatado una discusión que también tiene que ver con mover el mundo de la reflexión acerca de nuestras sociedades y de la política y siento que esto tiene mucho que ver con lo que yo canto y lo que yo reflexiono también como ser humano.”
Después de haber presentado el espectáculo eXile en varias ocasiones en Europa —hoy mismo en Barcelona y mañana en Palma de Mallorca—, se encuentran planificando una gira en Chile “en la que podamos hacer Concepción, Valparaíso, Puerto Montt y Santiago para poder promocionar este trabajo que a Chile le importa tanto también como recuperación de la memoria”.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos