La décima edición del Día de la Música Chilena, realizada por primera vez en septiembre, se llevó a cabo simultáneamente en las comunas de Huechuraba, Melipilla y La Florida.
La cita realizada por primera vez en septiembre, contó con la presentación de 48 bandas y solistas —cultores de diversos estilos musicales como la cumbia, balada, funk, música infantil, hip hop, rock, pop, cueca y folclor, entre otros— y una asistencia masiva de 14 mil personas, que fueron rotando durante el día.
Hoy domingo 29 de septiembre, se llevará a cabo en Chile la décima versión del Día De La Música que se llevará a cabo con 3 escenarios funcionado al mismo tiempo, en uno de los eventos más grandes de la música chilena, iniciativa organizada por SCD a través de Fundación Música de Chile, en conjunto con la Corporación Cultural de La Florida, la Ilustre Municipalidad de Huechuraba y la Gobernación de la Provincia de Melipilla.
En Huechuraba la música comienza al mediodía, con artistas como Sonora Palacios, el proyecto Chileswing de Tito Troncoso, Pascuala Ilabaca, Congreso, Jordan y La Sociedad, entre otras bandas y solistas.
Después de El clandestino de la casa roja, Ángel Parra publica su nueva novela Bienvenido al paraíso (Catalonia 2013) donde toca uno de los temas más clásicos de la literatura: el regreso al lugar de origen, siempre idealizado como el paraíso perdido y lo toca recurriendo al humor, a la parodia y a una sutil ironía ya presente en el título.
En el marco de la conmemoración de los 40 años del golpe militar y la campaña "Justicia para Víctor", la Corporación Cultural de Recoleta invita a participar de "Mil guitarras para Víctor Jara", una iniciativa para a rendir homenaje al trovador chileno y reivindicar con este gesto su vida, obra y exigir justicia el próximo 28 de septiembre, día de su cumpleaños.
La iniciativa está dirigida a músicos profesionales y aficionados, que al momento de realizarse la actividad sepan tocar guitarra, en especial a estudiantes secundarios y universitarios, estudiantes de música, integrantes de agrupaciones folclóricas, grupos musicales, colectivos artísticos y toda persona interesada en participar de este homenaje.
Hoy 18 de septiembre, día de la Fiesta Nacional chilena, se impone hablar de la cueca y qué mejor con un grupo de cuatro mujeres, Las Primas”, que acaban de lanzar el disco Chilenitas donde se conmemora la tradición del canto chileno con una apuesta contemporánea.
“El oficio del canto folclórico es algo que siempre se practicó en familia. Desde los primeros registros de las cantoras en Chile, esta tradición se trasmite de abuelas a madres y de madres a hijas. Nosotros enfatizamos el concepto de la cantora, el nombre Las Primas responde a una evocación simbólica”, señala su directora Leslie Becerra.
Los chilenos recuerdan este lunes los 40 años del asesinato del famoso cantautor Víctor Jara, acribillado a balazos tras haber sido detenido y torturado después del golpe de Estado que instauró la dictadura de Augusto Pinochet.
Jara recibió 44 balazos el 16 de septiembre de 1973 y su cuerpo fue hallado en un terreno baldío, convirtiéndose en el ícono de los cientos de artistas que sufrieron violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet (1973-1990).
Una guitarra en manos de aquel que defiende la humanidad es un arma que crea vida en cada descarga de voz y sentimiento. El cantautor chileno Víctor Jara, desde el canto y la militancia, infundía aliento a su pueblo que, en medio de la miseria y la injusticia, se levantaba y se atrevía a elegir la vía del socialismo para alcanzar una vida más digna, en contracorriente de un mundo asediado por el anticomunismo.
El cantante estadounidense Bruce Springsteen rindió homenaje a Víctor Jara, torturado y asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet hace 40 años, en su primer concierto en Chile la noche del jueves y cantó Manifiesto, una de las canciones más emblemáticas del trovador chileno.
Springsteen, una leyenda del rock estadounidense conocida por su activismo y compromiso político, recordó el concierto de Amnistía Internacional en Mendoza (Argentina) en 1988, cuando Chile aún se encontraba bajo la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Registrar, procesar, recordar, olvidar, trascender experiencias difíciles, mantener un sentido de normalidad, comunicarse, distraerse: esos son algunos de los papeles que jugó la música en la vida de prisioneros que pasaron por los más de mil recintos de detención y tortura que funcionaron en Chile durante el régimen de Augusto Pinochet (1973-1990).
Como hija de ex prisioneros políticos, su tendencia ha sido considerar el tema desde la perspectiva de las víctimas.
Sin embargo, recientemente entrevistó a un exfuncionario de la DINA, la policía secreta de Pinochet, que operó en centros donde ocurrieron graves violaciones a los derechos humanos y estuvo implicado en la Operación Colombo, destinada a encubrir la desaparición forzada de 119 opositores.
El músico chileno Eduardo Carrasco, fundador de Quilapayún y actual director de la facción Quilapayún-Carrasco, consideró hoy, a 40 años del golpe de Estado que instauró en su país la dictadura más sangrienta que se recuerde, que ahora en Chile "las cosas están aclaradas en cuanto a los desaparecidos".
"Nosotros que siempre hemos luchado por un Chile democrático, recibimos estos cambios con mucho placer" sostuvo el fundador de Quilapayún, uno de los grupos que integró el movimiento de la Nueva canción junto a Víctor Jara, Inti-Illimani o Isabel Parra, entre otros.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos